El placer de una amistad

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La amistad se define en el diccionario como la relación de afecto, simpatía y confianza que se establece entre personas que no son familia. Es aquella relación desinteresada y placentera que se consigue con la compañía de otra persona.

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Los amigos son la familia que uno decide tener. Tienes la libertad plena de decidir con quién juntarte y quién es la persona que esté a tu lado, es un lazo tan fuerte como la sangre que te une con tus familiares.

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Los amigos son la familia que uno decide tener

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Relacionarnos es un hábito propio del ser humano, no somos personas completamente independientes a la hora de subsistir o crecer. Necesitamos estar constantemente en conexión con nuestro entorno. Crear relaciones afectivas y de confianza nos permite sentirnos seguros y, sobre todo, que podemos tener a una persona ahí cuando más la necesitemos.

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Mantener una amistad en el tiempo no es un hábito sencillo, al contrario, requiere de mucho cuidado y cariño, no necesariamente de tener intereses y cosas en común pero si de aprender y disfrutar de lo que la amistad puede darte: buenos momentos e historias para recordar.

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Una buena amistad puede ser larga o corta, y eso no quiere decir que una sea buena y la otra mala por su duración en el tiempo. Hay amistades que pasan por nuestras vidas como estrellas fugaces y nos pueden enseñar tanto como una amistad de años.

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La base de toda amistad es la confianza, poder ser sincero sobre lo que pasa es fundamental

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La base de toda amistad es la confianza, poder serle sincero a tu amigo sobre lo que pasa es fundamental. La comunicación es indispensable, no puede nacer una amistad cuando hablas con una persona una vez cada tres meses, tienen que conocerse y ver si se agradan, si se llevan bien, pero eso no significa que una amistad no puede mantenerse en la distancia después de muchos años compartidos y experiencias vividas.

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Una amistad es completamente verdadera cuando esta permanece a tu lado en tus momentos más difíciles y duros, te da su apoyo incondicional e intenta ayudarte en todo lo que pueda. Es fácil darse cuenta cuando un amigo es verdadero y cuando otro está solo para las risas y buenos momentos.

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Existen diferentes tipos de amistades, como esos amigos cotidianos, los que vemos frecuentemente en la universidad o en el lugar donde vivimos; amigos laborales, los amigos de la infancia, los amigos de fiestas. Esas amistades que son realmente confidentes en nuestras vidas, son las que tenemos que agradecer todos los días.

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Un buen hábito para conservar una amistad es darle la importancia que se merece, darle su espacio y sobre todo compartir buenos momentos con ellos, no importa si no es todos los días que se vean pero si cuando se tenga un tiempo libre en la agenda, ir al cine o compartir unas bebidas no cae nada mal para ponerse al día.

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La amistad es igual de compleja que las relaciones de parejas, necesitan su espacio para poder desenvolverse correctamente y ver si pueden dar los primeros pasos y perdurar en el tiempo. Así como también necesitan cariño y respeto.

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El hábito de ser positivo

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Después de la tormenta viene la calma, la paz interior. Cuando se consiguen los modos de saber sonreírle a la vida a pesar de los problemas, encuentras tu equilibrio.

 

El ser positivo es sacarle el mejor provecho a un problema o obstáculo con lo que se tiene, utilizar las herramientas que tienes a la mano y lograr resultados muy gratificantes.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

Es un hábito que se tiene que trabajar todos los días, desde que te levantas por la mañana hasta antes de irte a dormir; no importa que tan mal haya ido tu semana, siempre hay un nuevo día esperándote con muchísimas oportunidades y sorpresas, aunque a veces no nos demos cuenta.

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Rodéate de personas que buscan superarse

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]El enfrentar el presente con buenas vibras no solo te hace bien a ti, sino a las personas que te rodean; te conviertes en una motivación para los demás. Como me dijeron por ahí hace poco, paso a paso se llega lejos, siempre hay que buscar ser el mejor sin mortificarte por lo que no tienes o todavía no puedas lograr. Sin prisa pero sin pausa.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

Las caídas son un aprendizaje no una derrota, y a veces es necesario caer para tomar impulso y levantarse con mas ganas y fuerzas. Si el plan no funciona hay que cambiar el plan pero no la meta. El estancamiento se puede volver nuestro enemigo en malas épocas. Nunca hay que conformarse, siempre se tiene que buscar ser el mejor en cualquier ámbito: personal, laboral, educativo, deportivo, etc.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Un ser positivo no hunde a las demás personas para lograr su objetivo, al contrario, establece vínculos de trabajo en equipo para así beneficiar tanto a el mismo como a las personas que trabaja. Es una persona pro-activa que siempre quiere echar para adelante sin importar nada, si unas puertas se cierran, él buscará otras para poder abrirse paso.

 

Para ser una persona positiva tienes que cambiar ese interruptor de la cabeza, porque todo es mental. Si puedes pensarlo puedes hacerlo; es una convicción que debes creerte, que debes abrazar y trabajar duro para lograrlo. La organización es fundamental, una vez establecida la meta debes pasar a ponerla en práctica. Nunca permitas que una persona te diga que no puedes lograr algo o que te llene de palabras de desaliento. Rodéate de personas que buscan superarse, de personas que quieren llegar a sus límites, de personas que con solo estar a su lado, el ambiente cambia de un tono gris a uno totalmente positivo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

El hábito de los buenos modales

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Y cuando se trata de ser educado se puede decir que es un hábito que se ha dejado de practicar en estos días. Ser educado no es cuando solo se habla de una preparación académica netamente, sino de esos buenos modales que hay que tener siempre presente en el día a día. Como por ejemplo; dar los buenos días en el transporte público, dar las gracias cuando una persona nos hace un favor desinteresado hacia nosotros –y cuando es por un interés de por medio, también- Desearle salud a alguien cuando estornuda. Estos son los simples buenos modales que cada persona debería tener pero ha perdido con el tiempo.

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Como todo hábito, tiene que ser reforzado en el transcurso del tiempo para que se vuelva parte de nuestras vidas. Pero este hábito tiene una singularidad importantísima, que no es mas, que debe salir de cada uno de nosotros. Claro es un hábito que nos enseñan desde pequeños en nuestras casas, lo aprendemos en el ámbito familiar. Pero si este aprendizaje no queda calado dentro de nosotros con suficiente fuerza, no influirá en nosotros al ser mayores.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”2/3″][prkwp_spacer size=”10″][vc_column_text]

Muchas personas pensaran que esta pasado de moda ser una persona educada con buenos modales, pero creo que no es así, al contrario eso dice mucho de una persona al presentarse o al llegar a un sitio de trabajo, por ejemplo.

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“…esta pasado de moda ser una persona educada con buenos modales…”

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Ser educado y tener cortesía aplica para muchos ámbitos diferentes. Cuando se está en una conversación, no interrumpir cuando otra persona está hablando y esperar que termine para comentar algo. No utilizar el celular cuando hablas con una persona y siempre mírala a la cara. Cuando se está en la mesa, no hablar con la boca llena, esperar que todos estén sentados para comenzar a comer.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Si estas caminando en la calle y sin querer tropiezas a una persona discúlpate con ella, si estas en el metro sentado y ves a una persona mayor o una mujer embarazada cédele el asiento. Sostener la puerta a una persona que entra a un lugar al mismo tiempo que tu lo haces. Ser puntual a la hora que se pauto una cita o una reunión. Decir por favor cuando quieres algo y dar las gracias cuando lo recibes.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

Para poder desenvolverse en la vida y poder tener respeto y tolerancia por los demás es necesario poder incluir los buenos modales a nuestras rutinas diarias. Muchas veces conocemos a personas artificiales, es decir, que son muy bien vestidos y arreglados pero no tienen mucho que ofrecer a la hora de tratar bien a la otra persona con la cual se presentan.

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No nos debería de dar pena ser educados con las demás personas, siempre hay que tratar a los demás como quisieran que ellos nos trataran a nosotros. Este es un hábito de cortesía que debería de practicarse y enseñarse con esfuerzo en la sociedad, ya que eso deja mucho que decir de cada uno de nosotros, y de dónde venimos, quienes nos han educado de esa manera. Se podría decir que es uno de los valores más importantes en la educación de una sociedad, que debe trabajarse en conjunto.

Cuando una persona ve que yo soy educado esa persona por iniciativa lo empezará a hacer.

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El hábito de coleccionar

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A veces consigues cosas que te llaman la atención, que hacen que te fascines por ellas, que te enamores, a un punto en que quieres poseerlas todas, por ejemplo monedas o piedras.

Este es un artículo sobre el hábito de las personas que coleccionan cosas, ya sean comunes como libros o extravagantes como licores.

Coleccionar es un hábito que solo muy pocas personas logran tener, ya que no solo requiere tiempo y dinero, sino una gran paciencia para poder conseguir los objetos completos de la colección que se desea. Fortalece la memoria, la constancia y el orden, aptitudes que pueden ser beneficiosas para el coleccionista. No es un “amontonemos un pocotón de cosas sin relación entre sí”, no, deben tener conexión entre sí y apasionar a una tercera persona que lo vea desde afuera.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_single_image image=”367″ alignment=”center” border_color=”grey” img_link_large=”yes” img_link_target=”_self”][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

El coleccionismo puede llegar a convertirse en una obsesión, las personas mas vulnerables son aquellas que tienen baja autoestima o pocas habilidades sociales. O se pueden volver adictos a las compras, ignorando sus finanzas personales e invirtiendo el dinero que no tienen.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

Además, cualquier cosa puede entrar dentro del ámbito del coleccionismo, siempre y tanto que tenga una valor especial para el coleccionista. Si este hábito aparece en una edad muy temprana le da habilidades al niño para trabajar la memoria, la constancia, y el sentido del ahorro, todo esto para lograr el objetivo planteado. Hay sitios donde se pueden conseguir piezas tan antiguas como únicas en su especie, solo hay que tener la suficiente constancia para buscar la pieza que se necesita.

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Además, cualquier cosa puede entrar dentro del ámbito del coleccionismo, siempre y tanto que tenga una valor especial para el coleccionista. Si este hábito aparece en una edad muy temprana le da habilidades al niño para trabajar la memoria, la constancia, y el sentido del ahorro, todo esto para lograr el objetivo planteado. Hay sitios donde se pueden conseguir piezas tan antiguas como únicas en su especie, solo hay que tener la suficiente constancia para buscar la pieza que se necesita.

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Si se mantiene un equilibrio para coleccionar lo que realmente te apasiona, será un logro poco común y satisfactorio que podrás mostrar a tus amigos y familiares. Solo hay que mantener en cuenta el dinero que se puede invertir en este hábito que con el tiempo se le puede sacar mucho provecho.

Y tú, ¿qué coleccionas?

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Correr: un hábito satisfactorio y beneficioso

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Corres, corres hasta que sientas que tus pulmones se inflan, tus piernas te ardan y que tu respiración se vuelva forzada. Corres porque sabes que hay alguien esperándote en la meta y eso te motiva a seguir aun cuando el cansancio parece que vaya a quebrar tu voluntad.

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Eso es lo que siente cualquier persona cuando corre su primera carrera de 10 kilómetros -10k acepción popular- no importa que tan bien hayas hecho el entrenamiento para la carrera, o que tus zapatos sean los últimos que sacó el mercado. Experimentarás cada uno de estos síntomas al llegar al kilómetro cinco o seis. Se mueve dentro de ti, las ganas de seguir aunque duela.

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Hiciste todo lo que tenías que hacer, cuidaste tu alimentación y comiste sano durante meses. Compraste la ropa adecuada y los zapatos de deporte que se ajustan mejor a tus pies. Te iniciaste en el mundo de un corredor, dando tus primeros pasos de bebé, adquiriendo de a poco el hábito extraordinario de que correr; que más que físico, es algo mental y espiritual.

 

Ves a las personas de apoyo de la carrera con botellas de agua para dártelas mientras corres, a la gente gritando palabras de aliento, escuchando cuanto falta para terminar. Sigues corriendo con la certeza que terminaras, estás seguro de ello. Ves la meta de lejos y se activa un impulso dentro de ti, esa fuerza que estabas guardando para el final. Sabes que lo has logrado, y de repente sientes el ambiente que te rodea: es felicidad en estado puro.

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Para correr solo necesitas buena voluntad y ganas de lograr cambios en tu vida

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Es un hábito que se convierte en una adicción deportiva muy satisfactoria y beneficiosa para la persona que lo practique. El único requisito indispensable para correr es la buena voluntad y ganas de lograr cambios en tu vida.

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Correr es un modo de escape, drenas todas las malas vibras y te concentras solo en cada paso que das, en tu respiración y los latidos de tu corazón bombeando sangre a mil por hora. Es una de las sensaciones mas dichosas que existe. Cabe acotar que correr es uno de los mejores ejercicios cardiovasculares que hay, quemas una cantidad considerable de calorías con solo correr 30 minutos al día.

 

Además de estar en forma, unos de los tantos beneficios que conlleva el correr son: duermes mejor por las noches, se estimula y acelera el sistema digestivo, fortalece nuestros pulmones y el sistema inmunológico. Correr o hacer cualquier tipo de deporte te da conciencia deportiva y un hábito para el resto de tu vida.

 

Si correr es lo tuyo, podrás no solo saber que realizas un ejercicio sano para tu cuerpo y mente, sino que iras sumando kilómetros y experiencias únicas en la vida. Se un corredor de primera, siempre busca ser mejor que el día anterior, motívate a comer kilómetros sin parar.

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Un hábito sano e intelectual: leer

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Levantarte, cepillarte los dientes, lavarte la cara, mirarte al espejo, un nuevo día. Probablemente esto es lo que hacen todas las personas en las mañanas al salir de la cama, una rutina que se hace constante, como ir al mismo bar con tus amigos por unas bebidas, o ir al cine que tanto te gusta, ese no sé qué que te enamora. Hábitos que hacen que nos sintamos en nuestra zona de confort, que encontremos paz y comodidad al cien. Nuestro día a día está lleno de ellos, nos acompañan aunque no siempre nos demos cuenta.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Leer es uno de los hábitos más satisfactorios y fantásticos que hay, puedes adentrarte dentro de una historia y sentir como se sienten los personajes e identificarte con ellos. Como dice un dicho por ahí; puedes vivir mil vidas antes de morir. Leer no solo te abre las puertas a historias de diferentes géneros sino que incrementa tu bagaje cultural. Podrás tener más temas de conversación cuando hables con alguien, y sinceramente una persona que lee es más atractiva frente a los demás, un punto extra.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_empty_space height=”60px”][vc_column_text]

Leyendo, puedes vivir mil vidas antes de morir

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Lo importante del mundo de la literatura es elegir un tema que les guste. Cuando se lee un libro debe ser algo que los atrape, que los cautive para que así no solo la lectura sea amena sino para que puedan terminar el libro completo.

 

Al leer como un ermitaño empiezas a desarrollar otras habilidades que es muy posible que no poseyeras antes, como por ejemplo, tu vocabulario incrementa y empezaras a utilizar palabras que no utilizabas cuando entablabas una conversación con alguien. A muchos de los lectores también les provoca escribir al haber incorporado varios libros de diferentes temas a su bagaje cultural, al sentirse más cómodos con un género que con otro y haber encontrado su punto perfecto. Les nace escribir sus propias historias, sus propios escritos, sea desde una novela romántica a un poema de muerte.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_empty_space height=”60px”][vc_column_text]

Disfrutar de la lectura es un hábito sano e intelectual

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Si no tienes el habito de la lectura en tu vida puedes empezar con lo mas cotidiano: el periódico, o en artículos que se encuentran en las redes sociales sobre infinidad de intereses. También puedes empezar por los libros clásicos: El principito de Antonie de Saint-Exupéry, Un clásico latinoamericano de Gabriel García Márquez o Cien Años de Soledad. Estos son solo unos ejemplos pero siempre recuerda leer algo que te guste, así no sea popular, eso es lo de menos.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]No necesariamente debes leer todos los días, es bueno que siempre vayas a tu ritmo y sin presiones, disfrutar de la lectura es un hábito sano e intelectual. Anímate a conocer el universo de historias que esperan por ti.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]