El placer de una amistad

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La amistad se define en el diccionario como la relación de afecto, simpatía y confianza que se establece entre personas que no son familia. Es aquella relación desinteresada y placentera que se consigue con la compañía de otra persona.

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Los amigos son la familia que uno decide tener. Tienes la libertad plena de decidir con quién juntarte y quién es la persona que esté a tu lado, es un lazo tan fuerte como la sangre que te une con tus familiares.

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Los amigos son la familia que uno decide tener

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Relacionarnos es un hábito propio del ser humano, no somos personas completamente independientes a la hora de subsistir o crecer. Necesitamos estar constantemente en conexión con nuestro entorno. Crear relaciones afectivas y de confianza nos permite sentirnos seguros y, sobre todo, que podemos tener a una persona ahí cuando más la necesitemos.

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Mantener una amistad en el tiempo no es un hábito sencillo, al contrario, requiere de mucho cuidado y cariño, no necesariamente de tener intereses y cosas en común pero si de aprender y disfrutar de lo que la amistad puede darte: buenos momentos e historias para recordar.

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Una buena amistad puede ser larga o corta, y eso no quiere decir que una sea buena y la otra mala por su duración en el tiempo. Hay amistades que pasan por nuestras vidas como estrellas fugaces y nos pueden enseñar tanto como una amistad de años.

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La base de toda amistad es la confianza, poder ser sincero sobre lo que pasa es fundamental

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La base de toda amistad es la confianza, poder serle sincero a tu amigo sobre lo que pasa es fundamental. La comunicación es indispensable, no puede nacer una amistad cuando hablas con una persona una vez cada tres meses, tienen que conocerse y ver si se agradan, si se llevan bien, pero eso no significa que una amistad no puede mantenerse en la distancia después de muchos años compartidos y experiencias vividas.

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Una amistad es completamente verdadera cuando esta permanece a tu lado en tus momentos más difíciles y duros, te da su apoyo incondicional e intenta ayudarte en todo lo que pueda. Es fácil darse cuenta cuando un amigo es verdadero y cuando otro está solo para las risas y buenos momentos.

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Existen diferentes tipos de amistades, como esos amigos cotidianos, los que vemos frecuentemente en la universidad o en el lugar donde vivimos; amigos laborales, los amigos de la infancia, los amigos de fiestas. Esas amistades que son realmente confidentes en nuestras vidas, son las que tenemos que agradecer todos los días.

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Un buen hábito para conservar una amistad es darle la importancia que se merece, darle su espacio y sobre todo compartir buenos momentos con ellos, no importa si no es todos los días que se vean pero si cuando se tenga un tiempo libre en la agenda, ir al cine o compartir unas bebidas no cae nada mal para ponerse al día.

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La amistad es igual de compleja que las relaciones de parejas, necesitan su espacio para poder desenvolverse correctamente y ver si pueden dar los primeros pasos y perdurar en el tiempo. Así como también necesitan cariño y respeto.

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El hábito de celar a la pareja

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Las confesiones expuestas a continuación son válidas para cualquier tipo de pareja, el protagonista puede ser indistintamente un hombre o una mujer: “siento que cualquier persona que mira es más atractiva que yo”, “últimamente sufro mucho, tanto que deseo que se descuide para poder revisar su teléfono”, “tenerla controlada me da más seguridad, sé que está mal pero no lo puedo evitar”, “la incertidumbre me mata y me derrumbo con solo pensar que pueda enamorarse de otra persona”, “suelo ponerme de mal humor e interrogarlo cuando llega más tarde de lo normal”.

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Los celos son una respuesta emocional que padece mucha gente al inferir o tener la idea de que esta perdiendo la atención de un ser querido: la pareja.

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Los celos pueden nacer de motivos justificados, como el haber sufrido una infidelidad, o también, pueden nacer de distorsiones y mal interpretaciones de la realidad. Sea cual sea el origen, puede llevarle a vivir una relación tormentosa y destructiva, tanto para quien los sufre como para quien convive con esta persona.

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Existe una idea un poco absurda de que los celos son románticos y se intentan justificar pensando que son fruto de quien quiere de verdad, idea refutada por Molière, quien expresa que: “el celoso ama más, pero el que no lo es ama mejor”.

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En el momento en el que el nivel de sufrimiento lleva a controlar lo que otra persona hace, a actuar de forma victimista para llamar su atención, a demandar el amor de manera inapropiada, a manipular al otro para que pase más tiempo con uno u obligue a vestirse para no llamar la atención, estas acciones se convierten en una fuente de conflicto, insatisfacción y dolor.

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La persona que tiene el hábito de celar se compara con otras personas a quienes consideran superiores, se sienten débiles y perciben que no están a la altura. Debido a la inseguridad y la baja autoestima, piensa que cualquiera podría sustituirle en la relación y en esta batalla imaginaria se siente perdedora. Según la percepción del celoso, no tiene nada interesante que ofrecer, ni en lo que concierne a su físico ni a su personalidad.

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Este tipo de individuos tienen el hábito de criticar con dureza a los demás y siempre les encuentran debilidades, porque el fallo del otro les da a ellos valor. Por el contrario, el éxito de los demás les lleva a sentirse miserables y vulnerables con sus amigos, pareja o profesión.

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Los celosos sienten que su vida sería horrible si perdieran a la persona amada e invierten toda su energía en retenerla de forma equivocada. Al final consiguen lo que más temían, la ruptura. Si usted está siendo víctima de estas exigencias pruebe con estos consejos:

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– Ignore el chantaje emocional: como malas caras, que le retire la palabra, comentarios del tipo de que no puede estar sin usted cuando sale, que siente mucha ansiedad y que sufre mucho.

– No ceda ante demandas absurdas que afectan a su estilo de vida y su escala de valores.

– No justifique y dé explicaciones de cada llamada y mensaje que reciba.

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Si por el contrario es usted quien padece de celos hacia su pareja siga estos consejos:

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– Aceptar que las relaciones pueden ser para toda la vida o no. Nadie nos asegura un amor eterno.

– Dé libertad a su pareja, respete su intimidad y su espacio.

– Confíe. La confianza es uno de los valores más importantes en una relación

– Distráigase cuando sienta el malestar de los celos. Deje de atender a lo que siente y deje de interpretarlo.

– Trabaje su autoestima. Su pareja se ha enamorado de usted y desea que estén juntos. Trate de ver cuáles son sus puntos fuertes, pregúntele qué le atrajo, hágale saber que es importante para usted que le diga cosas que le hagan sentir atractivo.

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Recuerde:

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El hábito de idealizar el sexo

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Él abre la puerta y la empuja con decisión al interior de la habitación. Ella se abalanza sobre él, aterrizando en el tocador. Mientras lo devora a besos y lo toquetea, se desprende salvajemente de su ropa. La pasión comienza a elevarse dentro de los dos y afloran los instintos animales más recónditos de su ser. Sus actos parecen estar sincronizados con la música de fondo. Llegan al clímax y finalmente se desploman exhaustos después de alcanzar el cielo al unísono. Después de todo ella sigue con el rímel intacto en sus pestañas.

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Lo descrito anteriormente es uno de los miles de estereotipos que rodean el sexo, y es que todas aquellas personas que piensan en encuentros de película terminan aumentando sus frustraciones, sus expectativas hacen que casi nadie dé la talla en el acto sexual.

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][bquote author=”Michael Medved” after_author=”anfitrión de show en radio, autor, crítico de cine y comentador político” prk_in=”Ahí radica el verdadero poder de los medios masivos: son capaces de redefinir la normalidad” type=”colored_background”][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

En estas películas, los protagonistas parecen estar muy seguros de sí mismos y no poseen ningún tipo de vergüenza sobre su cuerpo. Eso sin contar que dentro del frenesí animal no cometen ninguna torpeza y que siempre alcanzan el clímax al mismo tiempo.

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Si algo debemos tener en cuenta es que le sexo de película sólo se encuentra en las películas y es allí donde podemos citar a Michael Medved quien expone que “ahí radica el verdadero poder de los medios masivos: son capaces de redefinir la normalidad”. El desencuentro entre las expectativas y vivencias es, sin duda, el principal motivo de nuestras frustraciones sexuales.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

Vivimos en una sociedad teóricamente avanzada y abierta, pero en la práctica todavía existen muchas personas que no se sienten cómodas al hablar de su sexualidad. Una pregunta común es la frecuencia con la que tenemos relaciones sexuales. Si colocamos en una balanza el deseo de los miembros de la pareja, normalmente se inclinará hacia uno de los dos lados, siendo un mito que siempre basculará hacia el lado masculino. Sin embargo, colocar números en un acto que no debería ser nada más que placentero, confunde.

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Colocar números en un acto que no debería ser nada más que placentero, confunde

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En la actualidad, la sociedad nos hace creer que para alcanzar la felicidad tiene que haber montones de encuentros sexuales en nuestras vidas. Siendo reprimida de manera forzosa aquella persona a la que le apetece poco el sexo o a la que en caso contrario le apetezca más de lo estipulado por las estadísticas.

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Otro problema que nunca imaginamos, y es precisamente porque no se ve en películas o libros románticos, es el tan temido “no”. Si a uno de los miembros de la relación no le apetece, quizá por sentirse mal con su propio cuerpo o porque él no alcanzó una erección anteriormente y no quiere que vuelva a suceder, pero aun así siente vergüenza de confesarle el motivo a su pareja, ella pensará que él ya no la quiere o que está con otra y la maraña emocional irá aumentando. Teniendo como única solución la comunicación.

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En nuestra sociedad la penetración se encuentra en un pedestal, obviamente el pene va con ella. Siendo las relaciones sexuales entre dos mujeres la que varía con mayor frecuencia la forma en llegar al orgasmo y poniendo algunas veces la penetración como una opción y no como un factor primordial. Sin embargo, en los otros casos mujer-hombre u hombre-hombre, aqueja un complejo que se ha implantado por la sociedad: las cuestiones métricas.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

Los centímetros adquieren una importancia descomunal tanto para el hombre como para la mujer, siendo risible que, incluso estadísticamente hablando, la mayoría de los casos se encuentran dentro de lo que se considera “normal”, y aunque no lo estuvieran, el placer no depende de los centímetros. ¿Por qué? Porque la estimulación importante no es la vaginal sino la del clítoris.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

Finalmente, cuando recordamos una vivencia sexual, recordamos los detalles y no el momento tan puntual. Y como dicen los sabios “Cuanto más saboreemos el camino sin obsesionarnos con llegar a una meta, más gozaremos y, paradójicamente, más probabilidades tendremos de llegar a esa cima”.

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El hábito de fortalecer los lazos familiares

[vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]La familia es definida por muchos autores como una célula fundamental en la sociedad, pero ¿quiénes realmente integran la familia? Estamos acostumbrados a ver la familia como la fusión de: padre, madre y hermanos. Pero en realidad esta unión parental es mucho más que eso, ya que en nuestra sociedad podemos encontrar familias formadas por abuelos, tíos, primos. Lo que sí no podemos dejar de mencionar, es que la familia es el grupo primario donde se desenvuelve la persona y establece esos patrones de comportamiento que le van a permitir vivir en sociedad.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Cuando vivimos en comunidad y compartimos con otras personas que pueden ser parientes o no, necesitamos generar una mejor convivencia. Por ello, hablamos del hábito de fortalecer los lazos familiares, esta necesidad de tener familias más unidas debemos convertirla en una constante para que la sociedad evolucione y podamos contar con un mejor país.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

Para tener una relación exitosa con nuestra familia es importante que exista una comunicación efectiva y asertiva

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Para fortalecer los lazos familiares es importante tomar en cuenta elementos como la comunicación. Cuando nos comunicamos lo hacemos tanto con la expresión oral como con la gestualidad y lo que decimos muchas veces es recibido con otra intención distinta a la que queremos expresar. Es por ello, que para tener una relación exitosa con nuestra familia es importante que exista una comunicación efectiva y asertiva.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Cuando hablamos de comunicación asertiva, nos referimos también a aquellos aspectos que nos desagradan y que debemos expresar, lo que cambia es la manera de hacerlo, sin conflictos ni agresiones. Podemos marcar una buena convivencia familiar por la manera como nos hacemos escuchar ante los demás. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Y aunque este no es el único aspecto que se debe trabajar, es una de las bases fundamentales que ayudan a tener mejores relaciones en la familia. También podemos mencionar la colaboración de cada uno de los miembros de la misma para saber llevar las tareas del hogar y las responsabilidades en el mismo. Estar al tanto de esta responsabilidad ayuda a hacer el trabajo menos denso.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

La familia es un pilar fundamental que nos hace crecer, aprender y desarrollarnos para salir al mundo

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Otro aspecto no menos importante es la confianza, cuando vivimos en comunidad con nuestros seres queridos, asumimos que cada uno de ellos ejerce un rol fundamental dentro de la familia y brindar nuestra confianza hace que cada miembro se sienta seguro y apoyado para enfrentar cada reto que le coloca la vida. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]La familia es un pilar fundamental que nos hace crecer, aprender y desarrollarnos para salir al mundo y transformar la realidad, por ello es necesario cuidar la función de la misma y fortalecerla para recuperar los valores perdidos y hacer de esta una mejor sociedad donde todos podamos crecer y mejorar como personas y como nación. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

El hábito de escuchar las opiniones de otros

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“Todo es relativo”. Seguro que has escuchado esa frase por lo menos una vez en tu vida. Y es que no es lo mismo ver una ciudad desde adentro que contemplarla desde lo alto de una montaña, pues según las experiencias de cada quien, las opiniones varían.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

Si nos tomáramos la molestia de ponernos en el lugar de otros, ¡que fáciles serían las cosas! Las peleas dejarían de existir y todos podríamos convivir sanamente sin la necesidad de desacreditar a los demás porque sus pensamientos sean diferentes a los nuestros.

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Guerras por religión, por política y por dinero; de eso está lleno el mundo. Miles de personas sufren a diario las consecuencias de discusiones infructuosas entre líderes y grupos que solo desean imponerse ante otros. ¿Por qué permitimos esto? Y peor que eso, ¿por qué contribuimos con el ambiente hostil que se genera al no aceptar las opiniones de los demás?

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

Todos somos únicos, incluso nuestros pensamientos lo son, y eso es lo que hace al mundo un lugar lleno de diversidad.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

Quizás algunos lo hagan inconscientemente y confundan el debate de ideas con el hecho de menospreciar a quienes piensan de forma diferente. Pero en el debate de ideas un grupo comparte opiniones diversas con la intención de encontrar un punto en común y así construir conocimiento, mientras que cuando tenemos como hábito el criticar a otro porque su pensamiento dista del nuestro, estamos siendo intransigentes.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

Todos somos únicos, incluso nuestros pensamientos lo son, y eso es lo que hace al mundo un lugar lleno de diversidad. Sin embargo, aun cuando tenemos conocimiento de que cada persona es única e irrepetible, muchas no saben manejar sus relaciones con quienes tienen ideologías distintas y por eso pueden llegar a distanciarse con amistades, parejas y hasta familiares.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

En estos casos es importante tener en cuenta que así como cierta comida no nos gusta, también existirán opiniones con las que no estamos de acuerdo en absoluto. Reconocer esto es el primer paso que debemos dar para adquirir el hábito de la tolerancia.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

Reconocer que no estaremos de acuerdo con todo lo que escuchemos es el primer paso que debemos dar para adquirir el hábito de la tolerancia.

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

Una vez que aceptemos nuestra condición de seres humanos imperfectos, lo que sigue es poner nuestra tolerancia en práctica y tratar de escuchar sin prejuicios a las personas con las que no congeniamos. Intenta participar en grupos como la sociedad de padres del colegio de tus hijos, o la junta de condominio de tu edifico, y verás que tendrás que poner en práctica tu capacidad de escuchar a otros y buscar soluciones que no beneficien solo a un pequeño grupo.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

Otro hábito saludable para tus relaciones con el resto del mundo es no esperar a que otro cambie su actitud simplemente porque a ti no te gusta. Intenta acercarte a esa persona e intenta hablar con ella sobre eso que te molesta. Hazlo con buenas intenciones. Recuerda que eres tú quien tiene problemas con su forma de actuar y si llegas a decírselo de mala gana, probablemente esa persona siga portándose igual para molestarte.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

Asimismo, no te limites a comentarle solo las cosas que te molestan de él o ella, también háblale sobre cómo te afecta eso en tu vida diaria y recuérdale que tú también eres humano. Si pones en práctica estos simples pasos, pronto te habituarás a escuchar a otros sin molestarte porque piensen o actúen diferente a ti.

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Haz ejercicio con tu pareja y crea un hábito saludable

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Cuando conocemos a alguien y nos enamoramos, queremos pasar el mayor tiempo posible con esa persona, pero a medida que pasa el tiempo y las actividades en pareja se van volviendo monótonas, nos preocupamos porque pensamos que la relación está  llegando a su límite y no queremos que se acabe.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Una actividad que podemos realizar con nuestra pareja es el ejercicio. Hay tantos lugares para hacerlo y tantos deportes diferentes que experimentar, que es casi imposible aburrirse. Además de eso, hacer del ejercicio un hábito es beneficioso para ambos porque afianzarán su relación en varios aspectos.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

Su pareja estará allí para darle ánimos

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]En primer lugar, mejorarán su apariencia y rendimiento físico, lo que sin duda influirá positivamente en su vida sexual. En segundo lugar, el deporte los ayudará a establecer metas por las cuales trabajar en equipo, no solo durante el entrenamiento sino también en otros aspectos de su relación.

 

Si uno de los dos desea perder peso o mejorar su salud, hacer ejercicio con una pareja lo ayudará a seguir enfocado en alcanzar su objetivo y además estarán fortaleciendo su relación, ya que cada uno es consciente de la dedicación y el esfuerzo del otro.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Lo mejor de todo es que si un día alguno de los dos tiene flojera, siempre podrá contar con que su pareja estará allí para darle ánimos.

 

Pero si todavía no te he convencido de invitar a tu media naranja a practicar algún deporte, déjame mostrarte las ventajas que te ofrece la actividad física.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Hacer ejercicio reduce el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares, así como la posibilidad de desarrollar diabetes. El deporte también te ayudará a fortalecer los músculos, lo que regula el pulso y la presión arterial. Asimismo, cada entrenamiento te hará sentir bien, mejorando tu estado de ánimo y dándote más energía.

Afianzarán su relación

No importa que nunca hayan hecho ejercicio, una vez que tomen la decisión de empezar y sean constantes en su actividad, irán formando un buen hábito que solo les traerá cosas buenas. Empiecen poco a poco. Tal vez el primer día solo puedan caminar una media hora a paso lento, pero con el paso de los días irán mejorando su rendimiento y querrán superarse cada vez más.

 

Recuerda que solo se necesitan 21 días para adquirir un hábito. Inténtalo, invita a tu pareja y comiencen a compartir más tiempo de calidad. Pronto verás cómo tu salud física y mental te lo agradecerá.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

El hábito de desconfiar de la pareja

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Una de las características importantes en el comportamiento del ser humano es la desconfianza, una persona puede confiar ciegamente en alguien por la noche y desconfiar al amanecer. La desconfianza del ser humano tiene muchísimas razones y a su vez no tiene ninguna. Actualmente, existen cada vez más medios de comunicación que traen como consecuencia que las personas estén cada vez más aisladas y asuman personalidades diferentes en las relaciones de amistades, de pareja e incluso con su familia.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Por otra parte, la desconfianza puede interpretarse como falta de confianza o esperanza en alguien o algo, de hecho, ésta es proveniente del Yo. Es de fundamental importancia notar que la desconfianza está siempre al acecho, buscando un motivo real para instalarse en nuestras vidas, y de hecho, a veces ni siquiera es necesario que el motivo sea real, sólo hace falta un poco de imaginación.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][prkwp_spacer size=”20″][vc_column_text]

Expresar lo que sentimos y pensamos es un gran paso hacia el fortalecimiento de la confianza

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Muchas personas han hecho de la desconfianza un hábito, sobre todo en lo que respecta a las relaciones de pareja, pero ¿por qué es tan común esta contaminación nociva en las relaciones?

 

Primeramente, una de las situaciones que le abre la ventana a la desconfianza, es la fantasía que tienen las personas de que son necesarias para el existir del otro y que la otra persona debe depender de ella para que la relación pueda hacerse efectiva. Cuando la persona se da cuenta que la realidad es totalmente diferente a lo que esperaba, comienza a desconfiar, de hecho, no importa qué haga la otra persona para evitar la inseguridad o desconfianza, ésta siempre estará latente.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

El hábito de la desconfianza en nuestras parejas es poco saludable, y algunos de sus motivos son la falta de confianza en nosotros mismos y el proyectar nuestras inseguridades en el otro. Estas situaciones son angustiosas, no solo para la persona a quién le están comiendo las dudas, sino también para la otra parte, que se sentirá violentada e intentará defenderse hasta cuando no tiene motivos para ello, lo que generará más desconfianza.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]

Una de las principales soluciones para erradicar por completo la desconfianza es la comunicación. Expresar lo que sentimos y pensamos de forma clara y llegar a un acuerdo con nuestra pareja es un gran paso hacia el fortalecimiento de la confianza. Los problemas se van a ir observando con más claridad y la solución a los conflictos de pareja se atenuarán para que la convivencia sea nuevamente armoniosa.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

La comunicación: un hábito poderoso en el amor

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Existen infinidad de poetas y filósofos que han constituido su propia definición de amor por lo abstracto y complejo del tema, resulta difícil precisar una definición que englobe cada una de las diferentes concepciones que se le ha dado al término con el paso del tiempo.

 

Por ejemplo para Empedócles, el primer filósofo en utilizar el término “amor”, este significaba la unión de los elementos del universo, siendo visualizados como motores fundamentales y destacados del mundo, en otras palabras, Empedócles contemplaba  al amor como el hilo conductor capaz de guiar a las personas. Su visión era contraria a la que expresó Platón posteriormente, ya que para éste filósofo el amor tuvo un alcance más central y complicado, describiéndolo como una locura, un poderoso Dios. Además lo clasificó en tres clases de amor: el del cuerpo, el del alma y una mezcla entre ambos.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Por otra parte, Sigmund Freud sostiene que cuando nos enamoramos es el “Ello” el que dice que esa persona que nos gusta nos produce un placer totalmente singular, siendo esto un impulso casi animal. A partir de allí, el “Yo” comienza a trabajar para conseguir atraer a esa persona que nos gusta, mientras que el “Superello” debe dar su visto bueno. Para ejemplificar lo expuesto anteriormente se puede suponer que si llegásemos, por algún motivo inmoral, amar a esa persona que nos gusta (nuestro primo o una mujer casada) el superello se opondría a esa relación.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

En la cotidianidad, el amor está asociado de manera directa con el amor romántico. No obstante, éste también puede ser aplicado en otro tipo de relaciones interpersonales como el amor familiar, el amor a Dios o incluso el amor platónico. Sin embargo, en esta oportunidad la idea es profundizar solo en el amor de pareja y en los hábitos que pueden de una u otra manera enriquecer o afectar dicha relación.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/3″][vc_column_text]

El amor está asociado de manera directa con el amor romántico

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”2/3″][vc_column_text]

Cuando una relación de pareja comienza, ambas personas entran en un estado de éxtasis y embeleso, tanto así que los defectos que posee el otro son observados como secundarios y llevaderos, incluso en muchos casos pueden resultar hasta atractivos. A pesar de ello, una vez superada la fase de enamoramiento se comienza a consolidar la verdadera relación de pareja, en esta fase la pareja comienza a crear ciertos hábitos, algunos positivos y otros altamente negativos.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]

En ese mismo orden de ideas, el doctor Maxwell Maltz afirma que un hábito se crea en un tiempo mínimo de 21 días, afirmando además que uno de los hábitos más comunes e irremediables en una relación de pareja, es la falta de comunicación entre las partes. Hombres y mujeres tienen un modo de comunicarse distinto, mientras que para las mujeres una relación funciona si ambas partes hablan de lo que les pasa, para los hombres el tener tanto diálogo puede llegar a colmar su paciencia. Sin embargo, el problema reside en suponer que nos estamos expresando con claridad y las personas, independientemente de su género, tienden a ofuscarse cuando su pareja responde de una manera distinta a la que se espera.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”2/3″][vc_column_text]Otro de los factores que contribuye a la mala comunicación es la “suposición”, en ocasiones nos resulta difícil hablar de ciertos temas porque nos provocan malestar, enojo, tristeza, etc. En estos casos tendemos a insinuar o hablar en clave esperando que nuestra pareja interprete nuestras palabras con el significado que nosotros queremos, olvidándonos por completo que  no posee el poder de telequinesis.

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Tendemos a insinuar o hablar en clave

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En fin, la idea es saber cómo y cuándo expresar su punto de vista. Tratar de llegar a acuerdos, estableciendo criterios mutuos que permitan la comunicación eficaz entre los implicados. Recuerde que así mismo como a usted le gusta ser comprendido, al otro también.

 

El hábito de la comunicación entre parejas, es una herramienta poderosa capaz de crear un clima de confianza y armonía. Aprópiese de ésta para lograr el éxito en su relación.

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Un buen hábito: el juego previo.

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Como es claramente conocido, los hábitos son aquellas conductas que caracterizan a cualquier sujeto visto desde la individualidad, así como también, el hombre en interacción con los demás. Dícese esto como patrones de comportamiento repetidos durante un período de tiempo o, quizás, patrones de conducta marcados a lo largo de toda nuestra vida.

 

Evidentemente estos hábitos han de repercutir o proyectarse en el camino de un individuo en forma de ganancia o de pérdida, según sea el caso de esta rutina.

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Ahora bien, el preámbulo desde un enfoque general procede de un vocablo latino llamado praeambŭlus, el cual hace referencia a aquello que “se sitúa delante”. En este sentido, el preámbulo en el encuentro sexual será ese juego previo o de calentamiento que los individuos realizamos para elevar el deseo de nuestra pareja y el de nosotros mismos; es un intercambio infinito de sensaciones y estímulos previos, producto del apetito carnal por el otro.

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El preámbulo es un intercambio infinito de sensaciones y estímulos previos, producto del apetito carnal por el otro.

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Por otra parte, y haciendo mención a un poquito de historia, Epicuro fue un personaje de la antigua Grecia considerado como el mayor representante en defensa de los placeres del hombre. El hedonismo de Epicuro se entendía como aquella búsqueda infinita de goces, entre los cuales se encontraba el placer carnal o sexual. Apoyaba firmemente la teoría de que estos llamados placeres del cuerpo, tenían que ser estrictamente considerados como un hábito, puesto que generaban un estado de bienestar, el cual le dotaba a aquel individuo el equilibrio en su vida. 

 

En relación a esto, el preámbulo en el encuentro sexual ha de suponerse como pieza clave y elemental en el desarrollo del proceso en cuestión, puesto que éste determinará el camino hacia el triunfo o fracaso de una relación de pareja, si aceptamos el hecho de que el sexo es indudablemente una de las bases fundamentales de la misma.

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Explote al máximo esa capacidad infinita de creación que como ser humano posee

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Llegado a este punto, es pertinente hacerse las siguientes preguntas para evaluarnos como amantes: ¿Cómo complazco a mi pareja?, ¿Qué le gusta?, ¿Cuáles son sus intereses referidos a este encuentro?, ¿Le gustará como le abordo? ¿Estaré realmente pensando en ella o él, o quizás estaré situándome en un papel de individualismo y egoísmo?.

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Seguido a esto, es cuando usted debe armarse con el arsenal de la creatividad y los juegos. El chocolate, las frutas, un masaje corporal, el juego de roles, cremas y hasta los aromas podrían brindarle un encuentro efectivo con su pareja. Tenga el hábito de complacerle, de hacerle entender a esa persona que es importante en su vida y por eso, previo al hecho, usted entrega lo mejor de sí para generar un ambiente cálido y confortable. Haga de ese juego previo una experiencia divertida, interesante, explote al máximo esa capacidad infinita de creación que como ser humano posee.

 

Es importante tomar en cuenta que aunado a este preámbulo, otro factor que influye verdaderamente en el éxito de su relación, es la comunicación efectiva con su par, ya que sin la adecuada conexión podríamos caer en el abismo de la rutina, del automatismo sexual y llegar inevitablemente a la ruptura y separación.

El juego previo debe ir de la mano de la comunicación efectiva con su par

El hábito de este juego previo, aviva el romanticismo en ambas partes y seguramente usted disfrutará de una maravillosa experiencia al lado de su ser amado. Recuerde que la combinación de respeto, conocimiento del otro, la comunicación y un buen sexo, es la llave maestra que le permitirá mantener viva su relación.       

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