Cantando en la ducha

El hábito de cantar en la ducha

[vc_row][vc_column width=”1/1″][bquote type=”plain” author=”Andrea Bocelli” prk_in=”“Es la musa que te invita…
Vivo por ella porque va dándome siempre la salida…
…porque la música es así
fiel y sincera de por vida”…”][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Andrea Bocelli, un tenor-cantante italiano, famoso, admirado por sus grandes canciones pero especialmente por su magnífica voz; no obstante, en su canción “Vivo por ella” nos expresa lo que significa la música para él “…porque la música es así, fiel y sincera de por vida”, pero no hay que ser un excelente cantante para apreciarla, para deleitarse con la misma.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]No es muy común saber de alguien que tenga “melofobia”, miedo o aversión hacia la música, o de alguna nación o cultura que prohíba la música, por lo contrario, hay una tribu en África que cuando una mujer decide concebir a un hijo piensa en una canción, se la enseña a su pareja, acto seguido éstos hacen el amor con la intención de crear al niño y durante el proceso cantan la canción para invitarlo a venir.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Una vez que nace el bebé, esa canción lo acompañará por el resto de su vida, no solamente se la van a cantar en su nacimiento, matrimonio o en momentos de felicidad sino también cuando tenga conductas inapropiadas como robar o portarse mal; al final, el objetivo de que le acompañe una canción es crearle una identificación que va a recordar durante toda la vida cuando esté sonando o no en su propia frecuencia.

 

En este orden de ideas, nos preguntamos: ¿Quién no ha cantado alguna vez en su vida?, y es que la música no fue creada solamente para cautivar al oído, sino que también es la que nos ayuda a expresar nuestras emociones y sentimientos, liberar al alma, la mente y el corazón, y es por ello que el cantautor tiene razón al decir: “Es la musa que te invita…”; la música nos incita a cantarla, en otras palabras, mientras que Bocelli “vive por la música”, para los que no cantamos pero si la oímos “vivimos con la música”, es decir, la hacemos un hábito.

La música nos ayuda a manifestarnos y drenar energía

Sin embargo, a pesar de que no poseamos una voz melodiosa, nos convertimos en “cantantes de ducha”, porque alguna vez en nuestras vidas hemos cantando ya sea por diferentes motivos o circunstancias, algunas veces ni siquiera nos damos cuenta que lo hacemos, porque lo volvemos tan cotidiano que es innato, como el aire que respiramos; cantamos al bañarnos, para arrullar a un bebé, el himno nacional, dentro de un carro, en un concierto, en la iglesia, la música de los comerciales o publicidad, el de las tradiciones a la cultura y por supuesto al bailar. También cantamos por tristeza, despecho, felicidad o rabia; nuestra intención no es cautivar a alguien con la voz, sino simplemente manifestarnos y drenar energía.

 

En resumidas cuentas, el cantar, es un hábito muy bonito y significativo, saludable; y el que no se considera un “cantante de ducha”, debería serlo, porque es allí donde se erradican las penas, la nostalgia, y la depresión. Y como dice la letra de la canción “Gracias por la música” del famoso grupo sueco de música pop, ABBA, debemos “dar las gracias a las canciones que transmiten emociones, por lo que hacen sentir, admitir que con la música vale vivir”.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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