Hábito de recordar los sueños

El hábito de recordar los sueños

El día tiene 24 horas de las cuales se recomienda tomar un mínimo de 8 horas para dormir y poder descansar apropiadamente, debido a eso pasamos un poco menos de la mitad de nuestras vidas durmiendo.

Pero esto no significa que el dormir es tiempo perdido, pues además de recuperar las energías que gastamos y de cumplir en este estado una cantidad importante de procesos metabólicos para el buen funcionamiento del organismo, los científicos han demostrado mediante experimentos que: “En el período REM, la respiración se hace más rápida, irregular y superficial, los ojos se agitan rápidamente y los músculos de los miembros se paralizan temporalmente. También, el ritmo cardíaco aumenta, la presión arterial sube, los hombres experimentan erecciones y el cuerpo pierde algo de la habilidad para regular su temperatura”. Y adivina que, es en este periodo donde se tienen las experiencias oníricas o los sueños.

Esto quiere decir que el cerebro esta simulando, sonidos, imágenes y sensaciones de una manera tan precisa que pareciera que es la vida real,  pero sucede que al despertar son pocas las mañanas en las que podemos recordar lo que paso. Con suerte los recuerdos son vagos, extraños y acompañados de una sensación de olvido la cual generalmente nos resignamos a remediar y así comenzamos el día: ignorando todo lo que allí pasó por que no estamos habituados a recordar nuestros sueños, que son nuestra ventana personal al mundo interior.

Todas las noches producimos nuevos sueños, pero son pocas las veces que los recordamos

Muchas personas suelen creer que no sueñan o que sueñan muy poco y la verdad es que todas las noches producimos nuevos sueños, pero son pocas las veces que los recordamos y por eso nos interesa cultivar este hábito de recordar los sueños.

Habituarnos justo al despertar a dar unos minutos para recapitular únicamente las experiencias oníricas, dejando a un lado todas las preocupaciones que nos hacen olvidar nuestros sueños, como por ejemplo pensar en que vamos a desayunar o como nos vamos a vestir, nos ayudará a recrear en nuestra memoria las experiencias. Este hábito hace que progresivamente podamos recordar con más detalles, más profundidad e intensidad nuestras aventuras, allí donde podemos volar, hablar con seres mitológicos, sentir que viajamos en el tiempo e incluso, en algunos casos, obtener respuestas a nuestras inquietudes o premoniciones del próximo número de la lotería.

Existen también técnicas para antes de acostarse a dormir y se trata de poder programar la mente a tu voluntad, la idea general de esta técnica es ordenarle a la mente que vamos a recordar. Cuando estés a punto de dormir debes comenzar una cuenta regresiva del numero treinta al cero, en forma lenta para relajar la mente y estimularla para soñar.

Al despertar algunos personas no solo se conforman con el habito de recordar tranquilamente lo que paso, sino que se dan el tiempo para escribirlo en una pequeña libreta que se encuentra estratégicamente al pie de la cama o en la mesita de noche, pudiendo guardar el recuerdo durante mucho más tiempo.

Mucho éxito y felices sueños.