[vc_row][vc_column][vc_column_text]Muchos creen que los hábitos se encuentran distantes de la esfera de los malos actos, como si no estuviesen al alcance de aquellos que cubren con miles de ellos sus actitudes cada día. A veces creemos, sin que estemos en lo cierto, tener buenos gestos (incluso piadosos) con ciertas personas sólo porque en algún momento recordamos llamarle en su día especial, o le obsequiamos un pequeño detalle. Pero y ¿qué pasa con las habituales desatenciones, apatías e indolencias?, que aun siendo por torpeza, se tornan hirientes, traspasando fronteras sensibles de quienes nos importan.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]El abandono, desidia o descuido es uno de estos malos hábitos. Frecuentemente se desatiende a quienes apreciamos tras sobreestimar otras cuestiones (festejos, labores, etc.) que finalmente resultan vacías o de relativo valor, lo cual genera en el otro, ineludiblemente, la sensación de ser víctima de un cariño aparente, hipócrita.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

Al descuidar, olvidar y mentir, corremos el alto riesgo de fragmentar la confianza de quienes nos importan

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Otro indiscutible mal hábito (directamente relacionado con el anterior), es olvidar aquello que es importante para ese ser único. En general, la clave no es recordar las ocasiones especiales, sino procurar no olvidar un acontecimiento relevante. ¿Cuántas veces obviamos preguntar qué tal estuvo ese hecho tan esperado?, o ¿cómo se sintió aquel nostálgico día de tristes recuerdos?. Por tonto que parezca, pasar por alto fechas y sucesos significativos para nuestras personas predilectas, acentúa el desinterés como un acto ofensivo.

 

El más reiterado y el que considero más destructor de estos perjudiciales hábitos es mentir. Lo hiriente de la mentira no sólo es el engaño mismo, sino la ofensa moral que trae fundida en su esencia. Las premeditadas artimañas, los grotescos descaros, las desvergonzadas defensas una vez que se han descubierto; todo de la mentira es devastador.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Cuando le mentimos a nuestros seres queridos, corremos el alto riesgo de fragmentar su confianza, en lo que para algunos, como quien les escribe, se forja irrecuperable. Pero lo peor de la mentira es que resulta innecesaria; entonces, ¿por qué acudir a ella?, ¿por qué lastimar con la falsedad de lo que decimos y/o hacemos?, si bien pudimos entendernos con la verdad, virtuosa e impoluta, y llegar a un consenso, o al menos a una ecuánime conclusión.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Existen conductas que suelen confundirse con la mentira en el contexto al que aludimos. Ser tolerante o comprensivo con ciertas actitudes, aunque se esté en desacuerdo con tales, no es mentir, sino es una herramienta (de la vida) para hacer las relaciones personales más llevaderas. Por ejemplo, cuando mi madre opina bondadosamente sobre determinado objeto o acción con lo cual difiero y me limito a corresponderla con asentimiento, o plantea una idea con la que no acuerdo y no emito más que un gesto de anuencia; no estoy engañándole sobre lo que considero correcto o verídico, tan sólo soy tolerante con su punto de vista, permitiéndome tener una mayor afinidad con ella.

 

Así, cuando hablamos de mentira referimos a esa manifestación dolosa de evadir lo verdadero, de ocultar o alterar lo real, de lo que no es auténtico sino tortuoso, disimulado.

 

Son muchos los hábitos con los que lastimamos a estas personas que situamos dentro del cerco de nuestro corazón. Cuando observemos las grietas que permitimos surgir, al despertar de nuestra ceguera ensimismada sólo restará cambiar los abandonos por sorpresas fabricantes de sonrisas; los descuidos por flores, cenas y frases románticas; y las mentiras por conmovidos besos. Siendo así, ¡vaya mundo tendríamos![/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pin It on Pinterest