Nuestros Hábitos Primera Infancia

Los hábitos en la primera infancia

[vc_row][vc_column][vc_column_text]La infancia puede definirse como el período de vida de un ser humano, que abarca desde el nacimiento hasta la pubertad; es importante destacar que esta etapa de la vida se divide en distintos períodos según la edad que posea el individuo. Por otra parte, el adjetivo “primero” hace referencia a lo que antecede al resto en un cierto orden, pudiendo ser un orden jerárquico, espacial o temporal.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]A partir de éstos dos conceptos mencionados anteriormente podemos concebir nuestra idea de primera infancia. Entendiendo por ella como la etapa más temprana de la vida de un ser humano, comenzado desde su nacimiento hasta llegar a los 5 años de edad. La primera infancia es considerada por muchos especialistas en psicología como la fase más importante de una persona por ser un período clave en el desarrollo y formación de ésta, sirviendo como bases fundamentales en lo que será la vida del individuo.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]En otras palabras, un niño que reciba durante su primera infancia una alimentación correcta, una buena educación y viva en un entorno lleno de afecto, se convertirá en un adulto saludable y capaz de desarrollarse fácilmente en la sociedad. En caso contrario, un niño que no reciba la atención y cuidados necesarios, no dispondrá de muchas posibilidades para crecer de buena forma, lo que no sólo repercutirá en su desenvolvimiento e interacción en la sociedad sino que también afectará su salud física y mental.

 

Los hábitos son una gran herramienta psicológica fundamental en la educación del individuo. Crear es un hábito, así como también lo es la libertad, el optimismo, la seguridad, la alegría, el miedo, el pesimismo, la agresividad, entre otros. Desde nuestro nacimiento, comenzamos a adquirir una serie de hábitos que nos facilitarán la vida.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][prkwp_spacer size=”25″][vc_column_text]

Los hábitos son una gran herramienta psicológica fundamental en la educación del individuo

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]En la primera infancia los hábitos más importantes son los hábitos del sueño, los hábitos de alimentación, el aprendizaje de los ritmos y la habilidad del individuo para regular sus emociones. El infante mediante la automatización va organizando la realidad, soportando mejor la inquietud, y conforme vaya creciendo ir incluyendo en su lista, hábitos higiénicos, hábitos de estudio y  el hábito de respetar a sus pares.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]En otro orden de ideas, el impúber no sólo debe adquirir hábitos para su desarrollo personal sino que debe aprender a soltar o deshabituarse de algunos de ellos, como por ejemplo, el hábito de chuparse el dedo o el hábito del chupón. Todos los hábitos adquiridos y suprimidos van formando el carácter del niño, siendo éstos rasgos psicológicos muy estables, debido a que serán los recursos con los que el niño posteriormente se desenvolverá.

 

Es importante recalcar que los hábitos son capaces de dar organización y sentido, más sin embargo no son una camisa de fuerza para el infante, así que debe evitar forzar, castigar e inclusive premiar. Recuerde que además de inculcarles hábitos saludables a sus hijos también debe administrarle una dosis de afecto y protección. Debido a que el vínculo afectivo que se establezca con el niño será la base de formación de hábitos.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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