Un saludable hábito: el ejercicio

[vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Los hábitos forman parte de nuestra vida cotidiana. Al hablar de hábitos, lo primero que se nos viene a la cabeza es cepillarse dos veces al día, o tal vez, rápidamente lo relacionemos con algunos malos hábitos, como fumar. Lo cierto es que a lo largo de nuestra vida generamos distintos hábitos acordes a nuestros intereses, necesidades y pasiones.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Realizar ejercicio o practicar algún deporte no sólo es una buena forma de entretenimiento y relajación, además puede ser uno de los hábitos más comunes en el ser humano. Realizamos ejercicio de manera regular como medida para mantener una vida saludable, a la vez que practicamos deportes por pasión al mismo.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

Trabajos cortos y ligeros permitirán a nuestro cuerpo irse acostumbrando a la nueva actividad.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Pero, ¿cómo iniciar en el mundo del ejercicio?. Es muy importante que no nos planteemos grandes metas desde el primer día, sino trabajos cortos y ligeros que le permitan a nuestro cuerpo irse acostumbrando a la nueva actividad. Por ejemplo, podríamos empezar con periodos de 5 a 10 minutos. Poco a poco se debería aumentar la intensidad y la frecuencia de la actividad. Al cabo de unos meses, practicar ejercicio nos resultaría una necesidad que no vamos a querer abandonar.

 

Lo más importante es que elijamos una actividad que nos guste hacer, a la cual nos podamos adaptar físicamente. Si además, realizas ejercicio con un amigo o familiar, podría resultar todavía más divertido y se complicaría abandonar la práctica ya que tendríamos el compromiso con alguien más. Si además variamos nuestra rutina evitaremos aburrirnos con facilidad de la actividad que llevamos a cabo. Por ejemplo, puedes optar por ir un día a correr y el siguiente a montar bicicleta.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

El ejercicio, desde el momento en el que lo ejercemos de manera rutinaria, se vuelve imprescindible y habitual en nuestra vida

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Pero hacer ejercicio es también practicar algún deporte. El deporte te obliga a llevar un entrenamiento regular y genera un compromiso directo contigo mismo y el resto del equipo. Además, la mayoría de los deportes conciben grandes pasiones. Por ejemplo, la pasión por el fútbol la podemos sentir en todos lados.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]No solamente son apasionados por el fútbol aquellos que lo practican con sus amigos o están adscritos a algún equipo, también sentimos esta pasión en los fanáticos que van a cada juego, aquellos que se reúnen con sus amigos y un par de tragos, o también aquellos que miran el partido desde la soledad en sus casas. Esto pasa en todos los deportes, desde el béisbol, el tenis, el fútbol hasta el voleibol o cualquier otro.

 

Realizar cualquiera de estas actividades alrededor de los deportes y el ejercicio también son hábitos –aunque no todas sean igual de saludables-, desde el momento en el que los ejercemos de manera rutinaria, como un ritual sagrado a lo largo de nuestras vidas se convierten en acciones imprescindibles y habituales.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Creando el hábito de la lectura en niños

[vc_row][vc_column][vc_column_text]A la razón de ser el día del libro, me he puesto a pensar sobre mi desarrollado hábito de la lectura y en el primer libro que leí cuando tenía ocho años: “Harry Potter y la Piedra Filosofal” de J.K Rowling. Sin embargo, no profundicé mucho en ello porque recordé que, a diferencia de mi madre, empecé la lectura más bien de forma tardía. Recuerdo que una vez me comentó que ella empezó a leer a los 6 años y se volvió un hábito natural que transmitía a todos a su alrededor.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Pero, me pregunto: ¿cómo se adquiere el hábito de la lectura?. Cavilando durante largo rato, he llegado a una serie de conclusiones que tal vez sirvan para aquellos padres, lectores o no, que deseen inculcar en sus infantes la habitualidad de leer. Hay que tener en cuenta que las he sacado a base de memorias personales, y de observación hacia mis hermanos pequeños y sus interacciones con los libros.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_raw_html]JTNDcCUyMHN0eWxlJTNEJTIydGV4dC1hbGlnbiUzQSUyMGNlbnRlciUzQiUyMiUzRSUzQ2lmcmFtZSUyMHN0eWxlJTNEJTIyd2lkdGglM0ExMjBweCUzQmhlaWdodCUzQTI0MHB4JTNCJTIyJTIwbWFyZ2lud2lkdGglM0QlMjIwJTIyJTIwbWFyZ2luaGVpZ2h0JTNEJTIyMCUyMiUyMHNjcm9sbGluZyUzRCUyMm5vJTIyJTIwZnJhbWVib3JkZXIlM0QlMjIwJTIyJTIwc3JjJTNEJTIyJTJGJTJGd3MtbmEuYW1hem9uLWFkc3lzdGVtLmNvbSUyRndpZGdldHMlMkZxJTNGU2VydmljZVZlcnNpb24lM0QyMDA3MDgyMiUyNk9uZUpTJTNEMSUyNk9wZXJhdGlvbiUzREdldEFkSHRtbCUyNk1hcmtldFBsYWNlJTNEVVMlMjZzb3VyY2UlM0RhYyUyNnJlZiUzRHRmX3RpbCUyNmFkX3R5cGUlM0Rwcm9kdWN0X2xpbmslMjZ0cmFja2luZ19pZCUzRG51ZXN0aGFiaXQtMjAlMjZtYXJrZXRwbGFjZSUzRGFtYXpvbiUyNnJlZ2lvbiUzRFVTJTI2cGxhY2VtZW50JTNEODQ3ODg4NjU0MCUyNmFzaW5zJTNEODQ3ODg4NjU0MCUyNmxpbmtJZCUzRFdFRkRHTjUyRFdHS1JOSkYlMjZzaG93X2JvcmRlciUzRHRydWUlMjZsaW5rX29wZW5zX2luX25ld193aW5kb3clM0R0cnVlJTIyJTNFJTNDJTJGaWZyYW1lJTNFJTNDJTJGcCUzRQ==[/vc_raw_html][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]En primer lugar, no hay que presionar a los niños a leer. Van a terminar odiando los libros si se les fuerza a terminar un determinado número de páginas para realizar otra actividad. En vez de verlo como algo divertido, les parecerá tarea. Déjenlo escoger sus propios libros cuando vayan a una librería, o entréguenle primero alternativas donde también puedan leer. Mi hermano empezó leyendo con cómics de aventura y libros sobre piratas y dinosaurios, y ahora lee cuentos infantiles cortos. Es un trabajo de paso a paso.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_empty_space height=”50px”][vc_column_text]

No hay que presionar a los niños; los niños imitan a los adultos, lea frente a ellos; ayude al niño a conseguir su libro favorito, déle opciones

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]El segundo paso es el ejemplo. Sí el niño lo ve leer, va a querer imitarlo hasta cierto punto. Este paso no sólo se aplica en los niños, también los adultos tienden a seguir los pasos de compañeros o amigos lectores, cuando encuentran un libro que les llame la atención. Este tercer punto es importante también: espere que su hijo encuentre el libro que lo introducirá a la lectura. Aunque lleve toda su infancia leyendo, sí no ha encontrado ese libro, no se le puede considerar un lector por naturaleza, sino todavía alguien que está en una etapa de curiosidad típica de su edad.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Finalmente, lo más importante que puede hacer como padre es, simplemente, brindar apoyo a su hijo. En estos tiempos donde el hábito de la lectura infantil se encuentra en peligro, su hijo quizás resalte demasiado entre otros niños que cuestionen sus actividades. Debe hacerle saber que leer es una actividad personal, que es de su propio beneficio, y que no está mal, aunque nadie más lo practique en su círculo de amistad infantil. Invítelo a que hable de las historias que conoce con sus amigos, y así sigan disfrutando ese vínculo entre los dos sin mayores inseguridades de su parte.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Un hábito sano e intelectual: leer

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Levantarte, cepillarte los dientes, lavarte la cara, mirarte al espejo, un nuevo día. Probablemente esto es lo que hacen todas las personas en las mañanas al salir de la cama, una rutina que se hace constante, como ir al mismo bar con tus amigos por unas bebidas, o ir al cine que tanto te gusta, ese no sé qué que te enamora. Hábitos que hacen que nos sintamos en nuestra zona de confort, que encontremos paz y comodidad al cien. Nuestro día a día está lleno de ellos, nos acompañan aunque no siempre nos demos cuenta.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Leer es uno de los hábitos más satisfactorios y fantásticos que hay, puedes adentrarte dentro de una historia y sentir como se sienten los personajes e identificarte con ellos. Como dice un dicho por ahí; puedes vivir mil vidas antes de morir. Leer no solo te abre las puertas a historias de diferentes géneros sino que incrementa tu bagaje cultural. Podrás tener más temas de conversación cuando hables con alguien, y sinceramente una persona que lee es más atractiva frente a los demás, un punto extra.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_empty_space height=”60px”][vc_column_text]

Leyendo, puedes vivir mil vidas antes de morir

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Lo importante del mundo de la literatura es elegir un tema que les guste. Cuando se lee un libro debe ser algo que los atrape, que los cautive para que así no solo la lectura sea amena sino para que puedan terminar el libro completo.

 

Al leer como un ermitaño empiezas a desarrollar otras habilidades que es muy posible que no poseyeras antes, como por ejemplo, tu vocabulario incrementa y empezaras a utilizar palabras que no utilizabas cuando entablabas una conversación con alguien. A muchos de los lectores también les provoca escribir al haber incorporado varios libros de diferentes temas a su bagaje cultural, al sentirse más cómodos con un género que con otro y haber encontrado su punto perfecto. Les nace escribir sus propias historias, sus propios escritos, sea desde una novela romántica a un poema de muerte.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_empty_space height=”60px”][vc_column_text]

Disfrutar de la lectura es un hábito sano e intelectual

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Si no tienes el habito de la lectura en tu vida puedes empezar con lo mas cotidiano: el periódico, o en artículos que se encuentran en las redes sociales sobre infinidad de intereses. También puedes empezar por los libros clásicos: El principito de Antonie de Saint-Exupéry, Un clásico latinoamericano de Gabriel García Márquez o Cien Años de Soledad. Estos son solo unos ejemplos pero siempre recuerda leer algo que te guste, así no sea popular, eso es lo de menos.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]No necesariamente debes leer todos los días, es bueno que siempre vayas a tu ritmo y sin presiones, disfrutar de la lectura es un hábito sano e intelectual. Anímate a conocer el universo de historias que esperan por ti.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

¿Por qué los hábitos son tan importantes en nuestras vidas?

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Hemos escuchado infinidades de veces la importancia que tiene crear hábitos para llegar a tener una vida mucho más efectiva y exitosa. Sin embargo, quizá muchos no tengamos muy en cuenta a qué hace referencia el término. La palabra hábito posee varios significados, sin embargo, en ésta ocasión nos enfocaremos en el uso más popular que se le ha dado a dicho término: el hábito está asociado a la costumbre o rutina que realiza una persona.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Ahora bien, seguro te preguntarás el por qué los hábitos son tan importantes para nuestras vidas, esto se debe a que tienen una gran repercusión en la cotidianidad, y así como existen unos hábitos positivos que pueden ser propulsores para que tengamos una vida exitosa, también existen negativos, los cuales traen como consecuencia resultados de su misma índole.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_empty_space height=”40px”][vc_column_text]

Los hábitos tienen una gran repercusión en la cotidianidad

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Es por ello que debemos ir en búsqueda de hábitos que nos beneficien y nos hagan tener una vida mucho más amena y agradable. Sin embargo, hasta ahora no se ha resuelto la gran interrogante, ¿por qué los hábitos son tan importantes en nuestras vidas?.

 

La respuesta a ésta interrogante es sumamente sencilla, tanto que se puede reducir a una sola palabra “automatización”. Esto quiere decir que después de repetir una actividad varias veces, nuestro cerebro la internaliza y comenzamos a practicarla sin pensar e incluso sin esforzarnos, es decir, de forma automática.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_empty_space height=”20px”][vc_column_text]

Los hábitos nos ayudan a automatizar actividades en nuestras vidas

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Cuando una persona adquiere buenos hábitos, o mejora aquellos que ya estaban preestablecidos en su cotidianidad,  se acerca más a poseer una vida exitosa. Claro está, que además de preocuparse por adquirir o mejorar los hábitos, también debemos aprender a identificar y eliminar hábitos negativos para nuestra prosperidad.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Para comenzar a crear hábitos sólo debes pensar en el tipo de costumbre a crear y definir la actividad que desees, puede ser hacer actividad física, leer un libro, levantarte a una hora específica, escribir o investigar sobre un tema de tu interés, etc. Evalúa tu rutina, haz una lista de las actividades que realizas y comienza a desechar de ella lo que no ayudará a conseguir tus propósitos, tus metas.

La perseverancia debe ser premiada

Debes tener en cuenta algo muy importante: la perseverancia debe ser premiada; establece un rango de tiempo de 30 días para realizar ésta nueva actividad siempre a la misma hora, una vez culminados los 30 días, recompénsate por hacer las cosas bien, muéstrate a ti mismo que tanto esfuerzo vale la pena. Esto puede ser, por ejemplo, con una actividad o una comida que resulte placentera para ti.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

El encanto del hábito musical

[vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]La música ocupa dentro de la contemporaneidad tanto una actividad que se realiza constantemente como un sitio muy particular. El presente artículo pretende constituirse en una invitación a la música desde tal dualidad, como un espejo de su propia cualidad multidimensional.

 

Toda la música como expresión sonora ocupa un tiempo determinado, pero ese tiempo no se vive unívocamente y en este sentido, la música ilustra perfectamente las profundidades posibles dentro de la experiencia con y frente a las obras de arte. Desde la categoría tiempo es factible establecer otra dualidad, tenemos por un lado el tiempo exterior, el cual se encuentra en sintonía con el tiempo común y compartido (el de su reloj de muñequera) y por el otro, el tiempo interior. El tiempo interior es la forma en que cada cual vive la experiencia musical.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Imagine usted, estimado lector, como a veces esperar una hora puede convertirse en una eternidad, mientras si esa misma espera, es acompañada de una selección musical, el tiempo se puede ir volando. Tal propiedad (de encantamiento dirán algunos poetas) de la música permite su realización constante como hábito: Tiene la capacidad de reducir la pesadez de la vida moderna, esa vida donde muchos se repiten constantemente unos a otros el tiempo es oro.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_empty_space height=”40px”][vc_column_text]

La música tiene la capacidad de reducir la pesadez de la vida moderna

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]La música posee la capacidad de acelerar situaciones indeseables, facilitando el desplazamiento por espacios hostiles externos (tráfico o el propio trabajo para algunos) así como internos, logrando acallar problemáticas de cariz psicológicas donde a veces necesitamos inclusive olvidarnos de nosotros mismos. La música es un sitio donde podemos habitar, donde no sólo se realiza una actividad de una forma rutinaria o mecánica, sino donde también existe la posibilidad de transformar la realidad compartida, bien sea en una separada de los demás, o en sitio de encuentro con los otros.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]En este sentido, usamos la música bidireccionalmente; nos acompaña rutinariamente como impulso para realizar algunas actividades individuales que tomamos usualmente como medios y no fines (por ejemplo,  trotar o estudiar) y asimismo nos acompaña y funciona como un punto de encuentro social: un sitio con una selección musical buena puede atraernos mientras que una mala nos aleja inmediatamente; una persona con un gusto musical afín puede atraernos así como con un gusto musical distinto alejarnos.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

Usamos la música bidireccionalmente; nos acompaña rutinariamente y sirve como un punto de encuentro social

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]La música pasa a reafirmarse como hábito en la medida en que permite, por su propia facultad transformativa, constituirse en una ventana efectiva a la imaginación. Logra darle color a las grises estructuras de la ciudad, donde cada vez es más común ver a sus ciudadanos (sin importar edad, estrato socioeconómico o raza) dentro de su propio mundo, acompañado por audifonos desplazándose por la hostil y mecánica vida moderna.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Finalmente, retomando la cualidad multidimensional de la música es preciso tener siempre presente una propiedad que permite su constante realización como hábito, a saber, la propia infinitud musical. Como bien se mencionó anteriormente la música posee dos tiempos. Desde esa noción del tiempo, superficialmente pudiéramos decir que cualquier canción por su extensión limitada (en ese plano) siempre dice lo mismo y se encuentra además dentro de la categoría de la completitud. Pero la canción está completa así como además incompleta: siempre se recrea.

 

A diferencia de otras formas de arte (las plásticas por ejemplo) la música necesita constante movimiento para existir. Cada movimiento (o reproducción dentro del lenguaje musical) es único e invita a una recreación que logra llevar a quien la escucha a un estado de inmediato bienestar. No en vano la palabra que se usa en inglés para reproducir la música es play, una palabra que nos invita a divertirnos en un juego familiar pero que siempre puede arrojar resultados diferentes. Una escucha a una misma canción hoy puede evocar recuerdos de un sitio, una relación o una querencia mientras que en 10 años la misma canción puede evocar otras cosas, inclusive sitios, relaciones o querencias opuestas a la primera evocación.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Esclavos de nuestros hábitos

[vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Inquietud, angustia y temor. Estos son solo algunos de los principales síntomas causados por la ansiedad. Y bien, actualmente, ¿Quién no se siente atacado por este estado emocional llamado ansiedad? Vivimos a diario de un lado a otro, algunos presionados por su formación académica y otros por la vida laboral. Como seres humanos compartimos una misma preocupación: tener tiempo libre. Estamos siempre a la espera del mañana, del fin de semana o de las vacaciones para lograr un pequeño respiro. Poco a poco estos estados de estrés continuos que conforman nuestro día a día, nos conducen a estados de ansiedad que pueden ir desde sentir angustia hasta sentir que podemos morir en cualquier momento.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]La ansiedad, no es más que un estado emocional que nos hace perseguir el mañana, olvidando así nuestro más preciado momento: el presente. Además de los hábitos cotidianos, entre ellos el trabajo y los estudios, las redes sociales también constituyen un gran factor para incrementar este estado emocional. En la actualidad, la mayoría de los seres humanos compartimos adicciones en cuanto a teléfonos, computadores y televisión. Hemos convertido a las redes sociales en hábitos que constituyen nuestro tiempo libre. Pero, en realidad, si dedicamos todo nuestro tiempo libre a las redes sociales y aparatos electrónicos ¿Cuándo tenemos tiempo para nosotros?[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_empty_space height=”70px”][vc_column_text]

Como seres humanos compartimos una misma preocupación: tener tiempo libre

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Somos esclavos de hábitos dañinos. Muchos nos preguntamos ¿Cuál es la solución? Pues, la solución se encuentra en cada uno de nosotros. A pesar de que los fármacos con una prescripción psiquiátrica pueden llegar a ser de mucha ayuda, lo mejor es mejorarlo paso a paso. Algunos de los pasos más importantes para mejorar esta condición son: tomar en cuenta que el presente forma parte de nuestra vida y que el futuro siempre se encontrará lejos, dedicar unos minutos del día para sí mismo, bien sea con ejercicios, lecturas o con pequeños viajes planeados.

La solución está en nuestras manos

Se estima que una de las herramientas más efectivas para controlar la ansiedad es el amor. Dedicarse a la pareja, e incluso, tener relaciones sexuales disminuye la ansiedad causada por nuestros hábitos. Y para aquellos que formamos partes de la comunidad solitaria no se preocupen, porque también la dedicación a la familia o un respiro con nuestros amigos puede ayudar a relajarnos.

 

La solución está en nuestras manos. Detenernos  un minuto y contemplar el presente con la dicha de estar vivos disfrutando un momento más junto a las personas que amamos, mejorará cualquier situación de ansiedad.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

6 hábitos que te ayudaran a vivir feliz

[vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]En la vida siempre estarás expuesto a una serie de situaciones que te harán cuestionarte ¿realmente puedo vivir feliz?.  Sin duda el concepto de felicidad está presente en la mente de las personas, pero en algunas de manera errónea. Es así que ésta puede ser condicionada muchas veces a una serie de requisitos superficiales que están muy lejos de lo que podría considerarse la verdadera felicidad. Pero, no te preocupes, si sientes que has perdido la brújula, aquí te dejamos seis consejos para hacer más agradable este estado que está en ti y ahora mismo.

 

Escoge ser feliz antes de pensar en cómo llegar a serlo

Ser feliz es una elección no una condición o meta, puedes escoger este momento como uno de los más felices de tu vida, si así tu mente lo desea. La vida es tan corta como para perder el tiempo buscando un modelo de felicidad que vaya contigo para recién aplicarlo, toma las riendas tu vida y elige sentirte bien.

 

Cambia el chip: el éxito no es la felicidad

Las presiones culturales convierten al éxito ya sea académico, económico laboral en lo más importante y en vez de ayudarnos, puede frustrarnos ya que los resultados no podrían ser los esperados. El dinero, los lujos y las banalidades no hacen  la felicidad; es en realidad  como en el camino vas acumulando agradables experiencias.

 

Mantente al lado de personas positivas y felices

Todos conocemos a alguien que siempre tiene una sonrisa en el rostro, con buenas vibras y con un mensaje optimista, y si no, pues es momento de que te rodees de gente así, pues la energía que llevan consigo se transmite. La gente positiva, alegre y entusiasta nos contagian de lo suyo y nos motivan.

 

Vive el ahora

Por más sencillo que parezca, el enfocarse en el hoy, en el momento presente, es muy importante. Muchos lo dejamos pasar porque nos proyectamos hacia el futuro o nos sumergimos en el pasado doloroso que nos quita la felicidad. Es importante tomar consciencia  de que el momento para ser feliz es ahora mismo, que no existe otro más y qué puedes explotarlo al máximo en actividades que te llenen de júbilo y esperanza.

 

Realiza una actividad física

Si has oído “mente sana cuerpo sano”, pues no es solo una simple frase, puesto que  ambas son un complemento vital para llevar un equilibrio. El ejercicio relaja la mente y es bien sabido que una mente sana, piensa siempre positivo y valora cada detalle que da la vida convirtiendo cada oportunidad de actividad en algo orientado a la felicidad. Al mismo tiempo fomenta el bueno humor y mejora la concentración para resolver problemas de manera positiva.

 

Ayuda a los demás

Una de las cosas más hermosas de la vida y que proporciona satisfacción y felicidad, es ayudar a ser felices a los demás,  Hay detalles que para muchos pueden parecer insignificantes incluso para ti, pero siempre habrá personas que sabrán valorar un apoyo y agradecerá todo buen gesto que parta de ti. La alegría de ver otro rostro feliz gracias a ti no tiene precio y sí reconforta muchísimo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

El mal hábito de usar el celular afecta la comunicación

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Hoy en día necesitar de un artefacto electrónico, es lo mismo que depender de él; tal es el caso del llamado “teléfono inteligente”, que se ha vuelto para las personas un accesorio indispensable y habitual tanto para la comunicación con sus semejantes, como para sus tareas y  actividades diarias.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Si bien es cierto que el lularlular es una necesidad, hay mucho material por ahí disperso sobre sus beneficios y aportes, en esta la “Era de los Pulgares”, todo funciona a través de Internet y con sólo deslizar un pulgar podemos sumergirnos en un mundo virtual, en la que casi cualquier tarea se puede hacer desde un celular; pero  también sería importante hablar de los malos hábitos que ha generado en la vida de las personas que lo usan. El uso excesivo del celular ha creado malos hábitos en el ser humano; es paradójico, pero en términos de comunicación nos ha acercado a quienes están lejos y nos ha alejado de quienes están cerca.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_empty_space height=”70px”][vc_column_text]

El uso excesivo del celular ha creado malos hábitos en el ser humano

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_empty_space height=”30px”][vc_raw_html]JTNDcCUyMHN0eWxlJTNEJTIydGV4dC1hbGlnbiUzQSUyMGNlbnRlciUzQiUyMiUzRSUzQ2lmcmFtZSUyMHN0eWxlJTNEJTIyd2lkdGglM0ExMjBweCUzQmhlaWdodCUzQTI0MHB4JTNCJTIyJTIwbWFyZ2lud2lkdGglM0QlMjIwJTIyJTIwbWFyZ2luaGVpZ2h0JTNEJTIyMCUyMiUyMHNjcm9sbGluZyUzRCUyMm5vJTIyJTIwZnJhbWVib3JkZXIlM0QlMjIwJTIyJTIwc3JjJTNEJTIyJTJGJTJGd3MtbmEuYW1hem9uLWFkc3lzdGVtLmNvbSUyRndpZGdldHMlMkZxJTNGU2VydmljZVZlcnNpb24lM0QyMDA3MDgyMiUyNk9uZUpTJTNEMSUyNk9wZXJhdGlvbiUzREdldEFkSHRtbCUyNk1hcmtldFBsYWNlJTNEVVMlMjZzb3VyY2UlM0RhYyUyNnJlZiUzRHRmX3RpbCUyNmFkX3R5cGUlM0Rwcm9kdWN0X2xpbmslMjZ0cmFja2luZ19pZCUzRG51ZXN0aGFiaXQtMjAlMjZtYXJrZXRwbGFjZSUzRGFtYXpvbiUyNnJlZ2lvbiUzRFVTJTI2cGxhY2VtZW50JTNEMDE0NzUwOTM2WCUyNmFzaW5zJTNEMDE0NzUwOTM2WCUyNmxpbmtJZCUzRFJJWkJKREZJT1FZVlVSVkElMjZzaG93X2JvcmRlciUzRHRydWUlMjZsaW5rX29wZW5zX2luX25ld193aW5kb3clM0R0cnVlJTIyJTNFJTBBJTNDJTJGaWZyYW1lJTNFJTNDJTJGcCUzRQ==[/vc_raw_html][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Es triste, pero hemos llegado al punto de enviarnos mensajes de texto aun estando en la misma casa, o lo que es peor dentro del mismo cuarto; ya las personas no te miran a la cara cuando te hablan, su mirada está fija en su teléfono celular mientras simula escucharte, simplemente emite sonidos o mejor dicho “mugidos” para responderte, lo que es lo mismo a no prestar atención; han convertido, como diría Ismael Cala en “El poder de escuchar”, en algo superficial y subjetivo. El Teléfono Celular y la comunicación ya no compaginan tanto como hace unas décadas atrás.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]El hombre ha hecho uso indiscriminado de la comunicación a través del celular y lo ha transformado en algo muy peligroso, tanto para él como para el resto del mundo; hoy un teléfono inteligente sería lo mismo que hablar de un computador portátil, las redes sociales las tenemos ahí, en la palma de la mano, solo con deslizar los dedos podemos decir lo que queramos, publicar lo que deseemos o simplemente ver lo que necesitamos; las personas se esconden detrás de su celular para simplemente criticar o insultar a los demás cuando no están de acuerdo con su opinión.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

La sociedad nos ha impuesto que si algo es común y lo hace la mayoría, es aceptable

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Es preocupante ver como niños y adolescentes hacen uso sin supervisión de su teléfono celular, sin saber lo peligroso que podría ser para ellos; sería necesario recordar el famoso caso de Amanda Todd, la adolescente canadiense víctima de ciberacoso que se suicidó en el año 2012.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Los adolescentes y los mismos adultos, envían fotos y videos desnudos, sin siquiera pensar en las consecuencias; publican en redes sociales fotos algo explicitas, sin pensar la cantidad de personas que podrían ver y aprovechar esa foto para uso personal. La mayoría de las personas utilizan el celular y las redes sociales, pero sin orientación alguna sobre cómo hacerlo, pero se debe tener más cuidado con la seguridad de la información que hacemos pública sobre los lugares que se frecuentan o inclusive presumir del dinero que se tiene, puesto que hoy la delincuencia usa esas mismas armas o “herramientas” para perpetrar secuestros. Incluso los “teléfonos inteligentes” pueden guardar y publicar la ubicación de donde nos encontramos, gracias a la incorporación de GPS, por lo que debemos tener cuidado con la configuración que coloquemos.

 

El problema no es el artefacto en sí, sino el mal hábito y mal uso que hace el hombre del celular. La sociedad nos ha impuesto que si algo es común y lo hace la mayoría, es aceptable. El Celular puede ser un Arma o una Herramienta, tú decides lo que quieres que sea.

 

Razón tenía Albert Einstein, al decir: “Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. El mundo solo tendrá una generación de idiotas.”[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Mi hábito, placer y vida: escribir.

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Para mi primer artículo hablaré sobre uno de mis diversiones predilectas: Escribir. Quizás se presente como un inicio un poco cliché, típico de los primerizos, pero es un tema que nace fácilmente de mis dedos cuando los poso en mi laptop. Después de todo, amo escribir. Es mi hábito, placer y vida. Es lo que más amo, como algunos aman pintar o escuchar música, viajar, comer, u cualquier otro placer individual que hace a cada día un poco más colorido. Después de todo, la vida no es un paseo sencillo, y a veces el peso del deber puede hundirnos en el camino empedrado que caminamos paralelamente. Se necesita una chispa que encienda el fuego de nuestras almas al despertar.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]¿Qué es escribir para mí? Más que un entretenimiento, es una forma de ver la vida, de manejar el estrés del día a día y colocar esas energías perjudiciales en palabras o situaciones imaginarias que frenen los pensamientos poco correctos. El escribir me enseñó a drenar, a calmarme. Es mi fuente de alivio, como para otros es el deporte. Las rabias del crecimiento, las peleas y los pésimos sentires se pierden con mayor rapidez cuando me concentro en plasmar vitalidad a las historias de mis pensamientos.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_empty_space height=”40px”][vc_column_text]

Escribir, más que un entretenimiento, es una forma de ver la vida

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Descubrí esta actividad a temprana edad, quizás ocho o nueve años, cuando muchos de nosotros, ustedes incluidos, encuentran los primeros disfrutes individuales, los primeros orgullos y, por supuesto, las primeras caídas. Pronto se volvió un hábito el pensar como usar mi alrededor como escenario privado de mi particular forma de ver el mundo, a veces quizás abstrayéndome demasiado del particular, de mi alrededor.

 

En formas de drenar el exceso de pensamiento que llena mi cabeza, comencé a practicar cada día como escribir mejor. Se volvió un hábito estudiar la estructura de los libros que leía, la forma en la que utilizaban las metáforas  para transmitir pensamientos, además de comprobar que historias me atraían más para seguir desarrollándome como escritora. El estudiar a los mejores para ser el mejor en lo que amas, es una recomendación que encarecidamente les ofrezco. La mariposa no nació hermosa y elevándose por los aires, sino que pasó una primera etapa de hermosa humildad y una tortuosa transformación que necesitó gran esfuerzo de su parte.

Estudiar a los mejores para ser el mejor en lo que amas

Gracias a la posibilidad de escribir, hoy puedo estar orgullosa de quién soy y a dónde voy. Tengo un sueño, un deseo dentro de mí que me esforzaré por hacer realidad. Es importante saber lo que a uno le apasiona, sin importar que las personas a tu alrededor se manifiesten contrarias o poco favorecedoras a tu forma de seguir. Sin importar sí te haces daño, dudas o pasas dificultad, es importante siempre recordarte que es lo que amas para ti. No es fácil, ni tampoco viene dado en un manual, pero el tener siempre guardado en tu corazón la chispa que te ayuda a levantarte cada mañana, hará tu vida una caminata bajo la luz del sol de primavera.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]