Haz ejercicio con tu pareja y crea un hábito saludable

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Cuando conocemos a alguien y nos enamoramos, queremos pasar el mayor tiempo posible con esa persona, pero a medida que pasa el tiempo y las actividades en pareja se van volviendo monótonas, nos preocupamos porque pensamos que la relación está  llegando a su límite y no queremos que se acabe.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/2″][vc_column_text]Una actividad que podemos realizar con nuestra pareja es el ejercicio. Hay tantos lugares para hacerlo y tantos deportes diferentes que experimentar, que es casi imposible aburrirse. Además de eso, hacer del ejercicio un hábito es beneficioso para ambos porque afianzarán su relación en varios aspectos.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/2″][vc_column_text]

Su pareja estará allí para darle ánimos

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]En primer lugar, mejorarán su apariencia y rendimiento físico, lo que sin duda influirá positivamente en su vida sexual. En segundo lugar, el deporte los ayudará a establecer metas por las cuales trabajar en equipo, no solo durante el entrenamiento sino también en otros aspectos de su relación.

 

Si uno de los dos desea perder peso o mejorar su salud, hacer ejercicio con una pareja lo ayudará a seguir enfocado en alcanzar su objetivo y además estarán fortaleciendo su relación, ya que cada uno es consciente de la dedicación y el esfuerzo del otro.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_column_text]Lo mejor de todo es que si un día alguno de los dos tiene flojera, siempre podrá contar con que su pareja estará allí para darle ánimos.

 

Pero si todavía no te he convencido de invitar a tu media naranja a practicar algún deporte, déjame mostrarte las ventajas que te ofrece la actividad física.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Hacer ejercicio reduce el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares, así como la posibilidad de desarrollar diabetes. El deporte también te ayudará a fortalecer los músculos, lo que regula el pulso y la presión arterial. Asimismo, cada entrenamiento te hará sentir bien, mejorando tu estado de ánimo y dándote más energía.

Afianzarán su relación

No importa que nunca hayan hecho ejercicio, una vez que tomen la decisión de empezar y sean constantes en su actividad, irán formando un buen hábito que solo les traerá cosas buenas. Empiecen poco a poco. Tal vez el primer día solo puedan caminar una media hora a paso lento, pero con el paso de los días irán mejorando su rendimiento y querrán superarse cada vez más.

 

Recuerda que solo se necesitan 21 días para adquirir un hábito. Inténtalo, invita a tu pareja y comiencen a compartir más tiempo de calidad. Pronto verás cómo tu salud física y mental te lo agradecerá.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

El hábito de leer en el metro

[vc_row][vc_column][vc_column_text]El Metro es el sistema de transporte público más amplio y utilizado en las grandes capitales del mundo, esto se debe, principalmente, a que sus tarifas suelen ser más económicas y porque, en general, es más rápido que cualquier otro tipo de transporte público. Inevitablemente, esto conlleva a que el metro esté colapsado de gente durante la mayor parte del día, lo cual, inevitablemente, le confiere un ambiente que no es siempre agradable.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_column_text]Al estar en el Metro de cualquier gran ciudad, así como Nueva York, Londres, Buenos Aires, Shanghái, Chile, Caracas, Barcelona, etc., no es de extrañar que uno como usuario pueda sentirse sofocado por la cantidad de gente que hay –gente que no siempre transita por las instalaciones de manera ordenada y respetuosa–, aturdido a causa de ciertos pasajeros que no parecen conocer la existencia de los audífonos, incómodo por la recurrencia de limosneros escandalosos que recurren a desgastados discursos o demostraciones visuales desagradables para ganar compasión y un par de billetes, y, sobre todo, desesperado por querer llegar con prontitud a la estación de destino. En fin, viajar en el metro no es siempre coser y cantar.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Lo engorroso que puede resultar viajar con un sistema de transporte público tan concurrido es algo con lo que la mayoría de los habitantes de una urbe están acostumbrados a lidiar. A pesar de todo esto, hay varias cosas que pueden hacer del recorrido algo más ameno, como por ejemplo, ir acompañado y charlar durante el trayecto, escuchar música –preferiblemente con audífonos y a un volumen moderado–, hacer un crucigrama, un sudoku, entretenerse con alguna aplicación móvil o sencillamente leer: un libro, el periódico, una revista… ¡lo que sea! Leer es, sin duda, uno de los pasatiempos más provechosos que hay, ¿y quién mejor que un libro para hacernos compañía en el metro?[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/2″][prkwp_spacer size=»20″][vc_column_text]

Un libro puede ser de ayuda para distraernos, relajarnos y hacer del viaje una experiencia más agradable

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/2″][vc_column_text]Está comprobado que el hábito de lectura aumenta el vocabulario, es relajante y ayuda a reducir el estrés, disminuye el riesgo de padecer de Alzheimer, mejora la concentración y la memoria, amplía el campo de conocimiento – por lo tanto jamás nos quedaremos sin un tema de conversación– estimula el desarrollo social y emocional, aumenta la reserva cognitiva y es ideal para ejercitar la mente.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Entonces, aunque el metro no siempre es un lugar horrible (hay momentos en los que está bastante desahogado, puedes sentarte tranquilamente e incluso llegar más rápido de lo esperado a tu destino), para los momentos en que sí lo sea, un libro –o cualquier otro texto con fines de entretenimiento– puede ser de ayuda para distraernos, relajarnos y hacer del viaje una experiencia más agradable; sin mencionar que es una manera excelente de aprovechar el tiempo y ejercitar la mente sin mucho esfuerzo. Eso sí, hay que tener cuidado para no pasarse de la estación que corresponde.

 

Ahora bien, lo mejor de todo es que podemos habituarnos a leer en casi cualquier lado y en cualquier momento que tengamos libre, lo importante es iniciarse en el hábito de la lectura para beneficiar la salud y ser capaces de convertir una situación molesta en algo mucho más productivo y entretenido. Así que, ya que muchos de nosotros debemos usar el metro diariamente, ¿por qué no comenzar a leer durante el viaje para olvidar lo tedioso que puede llegar a ser?[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Hacer de la cortesía un hábito

[vc_row][vc_column][vc_column_text]“Lo cortés no quita lo valiente”, frase muy célebre de la gente mayor, es decir, por aquellas que tienen experiencia. Y es porque con los años es cuando se llega a entender su significado; por lo tanto, al considerarlas en una etapa temprana de la vida, se comprendería, que la cortesía es un comportamiento humano fundamental que ayudará a abrir muchas puertas, como las de la voluntad, la generosidad y el planteamiento de muy buenas ofertas u oportunidades tanto en el campo laboral, como en la familia y la sociedad.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_column_text]A nadie le gusta hacer cola, esperar, ser gritado, ofendido o ignorado. Todas estas acciones al recibirlas en algún momento dado pueden generar pérdida de la paciencia y hacer que las personas respondan mal o actúen de la forma menos correcta; Allí es, entonces, donde se pueden generar actos de cortesía, y con éstos implicar valores de tolerancia, respeto, humildad e incluso de inteligencia.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]¿Inteligencia? Sí, el ser cortés es ir un paso más adelante que la otra persona; y eso es ser inteligente, recordando que lo cortés no lo hace menos que los demás, al contrario, lo resalta, lo enaltece, lo deja como toda una dama o un caballero. Cortesía es sinónimo de educación.

 

Se pueden describir un sinfín de situaciones cotidianas en las que la cortesía te ha de cambiar un día, un momento, aportar algún aprendizaje o dejarte buenas experiencias. Pero tan solo dos casos son suficientes para comprender el de “Hacer de la cortesía un hábito”:[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][prkwp_styled_title align=»Left» title_size=»Medium» use_italic=»No» samba_show_line=»Yes» prk_in=»La cortesía en el bus»][/vc_column][vc_column][vc_column_text]Un conductor de un bus está diariamente en contacto con una gran variedad de personas, lamentablemente muchas de ellas pasan por malos días y éstas al abordar el vehículo no son corteses sino más bien groseros. Es por ello, que el conductor se contagia y repite esas malas conductas pero con sus otros pasajeros (pagan justos por pecadores). Pero si usted llega, con un aire diferente, radiante de alegría diciendo “¡Buen día!”, “¡Cóbrese señor, por favor!”, “¡Muchas gracias!”, “¡Que tenga un feliz día!”; puede asegurar que usted, con su buen hábito de la cortesía, habrá dejado una actitud positiva al menos a ese conductor, y que cuando éste se encuentre con otros pasajeros que hayan tenido un mal rato, habrá aprendido que siendo cortés se gana más y podrá fomentar la misma lección de cortesía que le ha aportado usted con otras personas, y éstas a su vez con otras, un “efecto mariposa”.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][prkwp_styled_title align=»Left» title_size=»Medium» use_italic=»No» samba_show_line=»Yes» prk_in=»La cortesía en atención al cliente»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Una recepcionista ha atendido diariamente a un gran número de personas, está cansada, está de mal humor y le responde mal a mucha gente, pero llega usted y con cortesía le dice: “Buen día señorita, ¿me podría ayudar con…?”, “Disculpe la molestia”, y la termina con “¿Se siente usted bien?, ¿le duele la cabeza?, ¿necesita una pastilla?”; no cabe duda que la recepcionista le dirá de muy buen modo lo solicitado.

 

En fin, lo importante es que en este mundo tan poblado, que crece y crece más, se haga de la cortesía un hábito y no una ausencia; para que se estimulen buenas acciones, porque la cortesía siempre traerá cosas buenas y jamás aportará algo negativo a una vida. Por lo tanto, recuerde usted que: “Lo cortés no quita lo valiente”.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

El hábito de vivir apurado

[vc_row][vc_column][vc_column_text]¿Cuántas veces te has sorprendido pensando: “ya quiero que se termine esto”? Y con “esto” te refieres nada más y nada menos que al proceso por el que tienes que pasar para conseguir un objetivo. Es que para nadie es un secreto que hoy en día se ha vuelto un hábito vivir acelerado, tratando de hacer la mayor cantidad de actividades en la menor cantidad de tiempo posible. Justamente por eso parecemos olvidar que son los procesos los que realmente enriquecen; que cada una de las situaciones que vivimos en el camino son las que nos moldean y nos capacitan para llegar a nuestra meta.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_column_text]Generalmente preferimos conseguir todo fácil, sin muchos obstáculos. Este hábito de buscar siempre la facilidad y la inmediatez quizás sí pueda ayudarnos a conseguir las cosas más rápido después de todo, pero nos perdemos de lo más importante: la experiencia. Existen varias razones para tomar la decisión de vivir con calma en vez de vivir apresurados, pero me gustaría destacar tres de ellas.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][prkwp_styled_title prk_in=»Le añade valor a tus logros» align=»Left» title_size=»Medium» use_italic=»No» samba_show_line=»Yes»][/vc_column][vc_column][vc_column_text]

Como mencioné anteriormente, buscar la inmediatez puede ayudarnos a conseguir lo que deseemos rápidamente. Sin embargo, puede pasar que al obtener lo que queríamos nos demos cuenta de que no lo valoramos realmente, no nos deja satisfechos. Lo que sucede es que lo que te hace valorar las cosas verdaderamente es todo lo que tuviste que pasar para conseguirlas. Cada experiencia, dificultad o situación le añade valor a tus logros. Además, puede que obtengas muchas anécdotas divertidas que contar al momento de compartir tu experiencia con alguien más.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][prkwp_styled_title prk_in=»Te ayuda a vivir el momento» align=»Left» title_size=»Medium» use_italic=»No» samba_show_line=»Yes»][/vc_column][vc_column][vc_column_text]El hábito de vivir apurados además de impedirnos valorar las cosas como deberíamos, también nos impide vivir con plenitud el momento presente. Si no nos percatamos de esta situación pasaremos cada día pensando en el mañana sin disfrutar del presente, que por cierto, es un regalo. Vale la pena disfrutar de este regalo que nos ha dado Dios y detenernos por un momento a observar nuestro alrededor.

 

La única manera que tenemos de agradecer este presente es disfrutarlo, simplemente vivirlo. El día de hoy es la única oportunidad que tienes para vivir con plenitud, disfrutando cada momento con la calma que esto amerita. Por eso toma la decisión de vivir el momento y no dejes tu vida en piloto automático, te lo vas a agradecer.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][prkwp_styled_title prk_in=»Es una manera de respetarte a ti mismo/a y a los demás» align=»Left» title_size=»Medium» use_italic=»No» samba_show_line=»Yes»][/vc_column][vc_column][vc_column_text]Todos necesitamos atención, incluso tú necesitas prestarte atención de vez en cuando; tomarte un tiempo para identificar tus emociones; escuchar tus propios pensamientos; preguntarte cómo te sientes en una situación determinada, etc. Asimismo, las personas que te rodean merecen tu atención: que las escuches si necesitan hablar o que les brindes un consejo en algún momento determinado. Sin embargo, es imposible brindar este tipo de atención si tienes el hábito de vivir de prisa, pues nunca tendrás la oportunidad de detenerte y prestarle atención a algo o a alguien realmente.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Por estas razones y muchas otras más, realmente vale la pena sustituir el hábito de vivir de prisa por el de vivir con calma, disfrutando y valorando cada momento y cada detalle plenamente. La vida es una aventura que no vale la pena perderse por andar apurados.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

¿Por qué es importante tomar agua habitualmente?

[vc_row][vc_column][vc_column_text]El agua no es otra cosa que dos moléculas de hidrógeno abrazadas con una molécula de oxígeno. Así de simple, pero a la vez así de complicado. El agua es el elemento fundamental de los seres humanos, los animales y el planeta. Todos sabemos que sin ésta nuestra supervivencia resultaría imposible. Entonces, ¿por qué nos cuesta adquirir el hábito de tomar agua?[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/2″][vc_column_text]Las personas solo pueden sobrevivir unos pocos días sin beber líquidos, ya que el agua es el principal componente del cuerpo (constituye entre el 50 y 70% de nuestras células por lo que su renovación constante resulta imprescindible).[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/2″][vc_column_text]

Tomar agua es esencial para poder mantener una buena salud

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text] Entre las funciones más importantes encontramos: mantener nuestra temperatura corporal, eliminar las toxinas del cuerpo y transportar nutrientes. Podemos, entonces, concluir que es esencial para poder mantener una buena salud.   Aun así, todavía nuestra sociedad –en su mayoría- no ha adquirido el hábito de hidratarse, ya que los líquidos que se pierden a lo largo del día se deben recuperar para garantizar nuestra buena salud y buen funcionamiento vital.   Es sumamente importante ingerir la cantidad adecuada de líquidos diariamente. Lo esperado es tomar entre 6 y 8 vasos de agua al día, aunque esto varía según la edad, el sexo, el peso y las actividades de cada persona. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_column_text] Es recomendable consumir agua antes de sentir la sensación de sed, ya que este indicativo se presenta de forma tardía. Una vez las células han perdido agua es que envían el estímulo al cerebro, el cual activará la sensación. En otras palabras, cuando sentimos sed significa que nuestro organismo ya está en riesgo de deshidratarse, por eso debemos beber agua aunque todavía no tengamos la sensación de necesitarla.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Adquirir este hábito desde temprana edad y mantenerlo a lo largo de toda nuestra vida siempre será importante, puesto que los grupos más expuestos a la deshidratación son los niños, los ancianos y los deportistas. La sensación de resaca también es producto de la deshidratación del organismo.   Por ejemplo, los deportistas deben hidratarse antes, durante y después de realizar el entrenamiento como medida de prevención. Durante un partido de fútbol, un jugador debería hidratarse frecuentemente (cada 15 minutos y pequeñas cantidades) para que pueda reemplazar los líquidos perdidos con la sudoración. Sin embargo, consumir demasiado líquido durante el ejercicio podría producir sensaciones de molestia en el estómago. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»2/3″][vc_column_text] Cuando el deportista se vaya a presentar a una competencia, se recomienda beba una abundante cantidad de líquidos el día anterior para tener una mayor cantidad de agua que le permita estar en mejores condiciones. Esto también puede aplicarlo una persona que saldrá a beber y quiere evitar la resaca.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/3″][vc_column_text]

Podemos medir el nivel de deshidratación según el color y el olor del orine

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text] Por otro lado, aunque podamos reemplazar el agua por otras bebidas que nos permitan mantenernos hidratados, siempre es preferible consumir bebidas naturales, evitar las gaseosas y otras azucaradas que puedan acarrear consecuencias colaterales. Los líquidos también están presentes en frutas y vegetales.   Un dato curioso es que podemos medir el nivel de deshidratación según el color y el olor del orine. Si el color o el olor son muy intensos, la cantidad de líquidos consumidos durante el día no fueron suficientes.   El agua es necesaria, muy necesaria: sin ella no existiría la vida. Pero no todo es beber agua, recuerda que para tener una buena calidad de vida conviene practicar ejercicio habitualmente, una alimentación equilibrada y una actitud positiva ante la vida.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Practicar Yoga: hábito de bienestar para el cuerpo y la mente

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Toda práctica espiritual está indisolublemente ligada a un conocimiento iniciático. La verdadera aprehensión de lo sagrado no se encuentra expuesta en su desnudez a la intemperie. La sabiduría profunda del espíritu, por lo general, se encuentra velada para los ojos que solo atienden a lo aparente y deciden permanecer en la superficie de su vida. Quizás teman ahogarse de sumergirse mucho.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/2″][vc_column_text]Creo que gran parte del milagro de haber nacido humano, y ligado a esto, el hecho de poseer una mente consciente de su posibilidad pensante, radica en la oportunidad de poder indagar sobre nuestra propia vida. La pregunta por la razón de vivir o la búsqueda de la realización de la propia y verdadera naturaleza, ha sido una ancestral inquietud humana.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/2″][prkwp_spacer size=»10″][vc_column_text]

El hábito del yoga ofrece la oportunidad de experimentar las posibilidades de cuerpo y mente

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Sin embargo, nuestra sociedad occidental nos ha inculcado la necesidad de vivir en el afuera y hemos heredado del cristianismo medieval la concepción de la introspección como algo sacrílego y herético. Y aunque la visión que se tiene de esto en los corrientes días no es tan ortodoxa, seguimos flotando en la superficie sin querer conocer el océano. Nuestro propio océano.

 

La práctica del Yoga se ha convertido en uno de mis hábitos para profundizar en esta experiencia humana. Mediante esta danza se busca develar lo verdadero de lo aparente; de lo manifiesto en el plano de lo sensible como ilusión, para así experimentar la naturaleza inmutable del ser. Los hindúes lo llaman ātman, el testigo. Y digo danza refiriéndome al yoga físico o Hatha Yoga, una entre variadas ramas de Yoga, las cuales, a pesar de recorrer sendas distintas, buscan todas conducir a este mismo objetivo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_column_text]En el Hatha Yoga se emplea el cuerpo físico como un vehículo, como un medio a través del cual la divinidad se manifiesta. Sin embargo, en el camino de su popularización, la práctica se ha trivializado. Esto ha resultado en que uno de los síntomas del Yoga como es el desarrollo de condiciones físicas óptimas, se ha tomado como la causa y razón de su ejercicio, desplazando a un segundo plano la espiritualidad.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Como se ha escuchado decir en múltiples oportunidades, Yoga significa Unión. ¿Pero unión con qué? Precisamente se trata de encontrar ese espacio interior de comunión fraterna con la divinidad, de la cual se es parte. El Hatha Yoga hace énfasis en realizar una conexión durante la práctica con el sentir, debido a que es precisamente mediante las sensaciones que podemos acceder a la experimentación de la realidad del momento, no mediante la mente. Al conectarse con las sensaciones, el practicante se funde en el ahora, haciendo énfasis en la atención y en la concentración para vaciar la mente de contenido y dejarse llevar por el rito. Esto no significa que el Yoga desplace la reflexión. El Jnaña Yoga, por ejemplo, hace especial hincapié en el discernimiento.

Practique Yoga investigándose a sí mismo, no para fortalecer su ego sino para disolverlo.

Digo que este hábito se ha convertido en mi danza porque en ella todos los movimientos están orquestados de tal manera que se rinde un culto atávico a la Trimurti, la divinidad personificada en Brahma, Vishnú y  Shiva, esto es, la creación, la conservación y la destrucción del universo. En el fluir de cada asana  o postura se evidencia que lo que importa no es la meta sino también el recorrido. Se honra a Brahma cuando se comienza a formar el asana, a Vishnú cuando se le mantiene y a Shiva cuando se pasa al siguiente.

 

El hábito del yoga ofrece la oportunidad de experimentar las posibilidades de cuerpo y mente. Mediante la indagación en cada postura, se observa cómo se van flexibilizando ambos en una actividad que da bienestar tanto físico como espiritual. Practique Yoga investigándose a sí mismo, no para fortalecer su ego sino para disolverlo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

El hábito de querer saberlo todo

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Hay hábitos que son buenos y otros que no tanto. También hay hábitos que según la forma en que se ponen en práctica, pueden ser beneficiosos o no. Ese es el caso de la curiosidad.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/2″][vc_column_text]¿Quién no tiene un familiar que quiere saberlo todo sobre la vida de otro miembro de la familia? Esos son quienes forman un hábito que no les rinde otro fruto distinto al de vivir la vida de otros y no la suya propia.

 

Pero no todo está perdido. También existen quienes quieren saberlo todo para expandir sus conocimientos y por qué no, transmitirlos a futuras generaciones. Esa la costumbre que debemos cultivar.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/2″][prkwp_spacer size=»40″][vc_column_text]

La curiosidad para expandir nuestros conocimientos es una costumbre que debemos cultivar

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Leer, escuchar todo tipo de música, ver películas, dudar y buscar respuestas a esa duda, volver a dudar y seguir buscando respuestas, escuchar varias opiniones sobre cierto tema, son algunos de los hábitos que podemos practicar para aprender cada día más.

 

¡Empieza por ahí! Agarra un libro, el que sea, y sumérgete en el mundo que ese autor creó para ti. Duda de todo, no creas en cualquier cosa que te digan, pues todos tenemos distintas realidades y eso es lo que hace al mundo tan variopinto.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_column_text]

¡Compite contigo mismo! Nunca olvides que mientras más aprendas menos sabrás. ¿Recuerdas cuando eras niño y preguntabas todo a tus padres? ¿Por qué dejaste de hacerlo? Pregunta todo lo que puedas a quien puedas, no subestimes ninguna respuesta ni a ninguna persona porque puedes aprender de todo lo que te rodea. Sí, de todo; hasta de ese familiar chismoso que quiere averiguar la vida de todos. De ese es de quien aprenderás más, porque sabrás cómo no debes actuar.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Así lo dijo el psicoanalista fundador del enfoque humanista de la psicología:[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][bquote author=»Carl Rogers» type=»plain» prk_in=»Me doy cuenta que si fuera estable, prudente y estático; viviría en la muerte. Por consiguiente, acepto la confusión, la incertidumbre, el miedo y los altibajos emocionales, porque ése es el precio que estoy dispuesto a pagar por una vida fluida, perpleja y excitante.»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Desde el preciso instante en el que adopté ese pensamiento como lema de vida, no he dejado de aprender ni un segundo de mi vida. No solo porque quiero saberlo todo, sino también porque sé que aunque trabaje para conocer cada día más, siempre habrá algo o alguien de lo cual aprenderé. Por ejemplo, hoy aprendí que Miguel Ángel Bounarroti tardó cuatro años en pintar el techo de la Capilla Sixtina. Y tú, ¿qué aprendiste hoy?[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

El hábito de desconfiar de la pareja

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Una de las características importantes en el comportamiento del ser humano es la desconfianza, una persona puede confiar ciegamente en alguien por la noche y desconfiar al amanecer. La desconfianza del ser humano tiene muchísimas razones y a su vez no tiene ninguna. Actualmente, existen cada vez más medios de comunicación que traen como consecuencia que las personas estén cada vez más aisladas y asuman personalidades diferentes en las relaciones de amistades, de pareja e incluso con su familia.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/2″][vc_column_text]Por otra parte, la desconfianza puede interpretarse como falta de confianza o esperanza en alguien o algo, de hecho, ésta es proveniente del Yo. Es de fundamental importancia notar que la desconfianza está siempre al acecho, buscando un motivo real para instalarse en nuestras vidas, y de hecho, a veces ni siquiera es necesario que el motivo sea real, sólo hace falta un poco de imaginación.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/2″][prkwp_spacer size=»20″][vc_column_text]

Expresar lo que sentimos y pensamos es un gran paso hacia el fortalecimiento de la confianza

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Muchas personas han hecho de la desconfianza un hábito, sobre todo en lo que respecta a las relaciones de pareja, pero ¿por qué es tan común esta contaminación nociva en las relaciones?

 

Primeramente, una de las situaciones que le abre la ventana a la desconfianza, es la fantasía que tienen las personas de que son necesarias para el existir del otro y que la otra persona debe depender de ella para que la relación pueda hacerse efectiva. Cuando la persona se da cuenta que la realidad es totalmente diferente a lo que esperaba, comienza a desconfiar, de hecho, no importa qué haga la otra persona para evitar la inseguridad o desconfianza, ésta siempre estará latente.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_column_text]

El hábito de la desconfianza en nuestras parejas es poco saludable, y algunos de sus motivos son la falta de confianza en nosotros mismos y el proyectar nuestras inseguridades en el otro. Estas situaciones son angustiosas, no solo para la persona a quién le están comiendo las dudas, sino también para la otra parte, que se sentirá violentada e intentará defenderse hasta cuando no tiene motivos para ello, lo que generará más desconfianza.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]

Una de las principales soluciones para erradicar por completo la desconfianza es la comunicación. Expresar lo que sentimos y pensamos de forma clara y llegar a un acuerdo con nuestra pareja es un gran paso hacia el fortalecimiento de la confianza. Los problemas se van a ir observando con más claridad y la solución a los conflictos de pareja se atenuarán para que la convivencia sea nuevamente armoniosa.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

El hábito de subestimarse

[vc_row][vc_column][vc_column_text]En tiempos no tan claros en la vida de las personas, lo primero en convertirse en un caos son los sentimientos y emociones. Es en los momentos difíciles donde más cuestionamos nuestras acciones, la capacidad de sobrellevar una situación y, en el peor de los casos, la vida misma.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_column_text]Es en este punto de descontrol donde la naturaleza humana juega una carta infalible que algunas veces no se ve venir y se vuelve un hábito, el subestimarse a sí mismo. Cuando situaciones difíciles y obscuras se atraviesan en el camino, la acción lógica a tomar es enfrentar cada circunstancia que se oponga. Sin embargo, aunque lógica, es la acción menos recurrente en las personas en dichas situaciones.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]¿Por qué sucede ésto?, es complejo y vago decir que dos o más razones son las causantes de tomar la acción menos conveniente, debido al gran reto que representa estudiar la mente. Bien puede ser el caso de una persona que enfrenta una perdida, donde la razón no actúa en todo el proceso que conlleva tal situación y el sentimiento de tristeza e inferioridad es abrumador.

 

Otro ejemplo puede ser el de un hombre casado que, a pesar de sus esfuerzos, no ha logrado cumplir las exigencias de su empleo, por lo que debe responder ante su empleador y su esposa. En este punto, ese hombre no considera ni un poco el optimismo que puede generar el tener confianza en sí mismo, sino que se centra en pensamientos pesimistas y fatalistas los cuales son habituales con el tiempo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/2″][prkwp_spacer size=»30″][vc_column_text]

Tú eres la primera persona que más te importa, también la segunda y claro que la tercera

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/2″][vc_column_text]

¿Existe, entonces, una fórmula absoluta para no sentirse inferior a los demás en las situaciones menos favorables?, sí y no. En palabras la solución es sencilla de explicar, con pocos pasos a seguir, pero depende de cada persona la determinación de su aplicación. Todas las palabras que se puedan escribir del tema serán vacías si no se tiene claro el objetivo de superarse a sí mismo.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Lo que me lleva al primer punto, que es tener presente que nadie, absolutamente nadie, es mejor que tú y tú no eres mejor que nadie. Esto quiere decir, que el hecho de que no seas bueno en alguna actividad no quiere decir, automáticamente, que no sirves para nada; significa solo eso, no eres bueno en algo pero eres bueno en mil otras cosas más.

 

Tener una competencia siempre es una buena manera de retarte. Competir con un colega, familiar o amigo en alguna actividad, pero no para probar que eres mejor que alguno, sino para probarte a ti mismo cuál es tu límite.

 

Las calamidades siempre están a la vuelta de la esquina, al punto de ser algo cotidiano. Así que la mejor manera de afrontar todo obstáculo es con la clara determinación de que lo superarás, no importa cuánto te cueste, siempre y cuando sepas que no hay nada que no puedas lograr, si así lo crees. No dudes de ti, si no crees en ti mismo nadie más lo hará, tú eres la primera persona que más te importa, también la segunda y claro que la tercera.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

El hábito de cantar en la ducha

[vc_row][vc_column width=»1/1″][bquote type=»plain» author=»Andrea Bocelli» prk_in=»“Es la musa que te invita…
Vivo por ella porque va dándome siempre la salida…
…porque la música es así
fiel y sincera de por vida”…»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Andrea Bocelli, un tenor-cantante italiano, famoso, admirado por sus grandes canciones pero especialmente por su magnífica voz; no obstante, en su canción “Vivo por ella” nos expresa lo que significa la música para él “…porque la música es así, fiel y sincera de por vida”, pero no hay que ser un excelente cantante para apreciarla, para deleitarse con la misma.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_column_text]No es muy común saber de alguien que tenga “melofobia”, miedo o aversión hacia la música, o de alguna nación o cultura que prohíba la música, por lo contrario, hay una tribu en África que cuando una mujer decide concebir a un hijo piensa en una canción, se la enseña a su pareja, acto seguido éstos hacen el amor con la intención de crear al niño y durante el proceso cantan la canción para invitarlo a venir.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Una vez que nace el bebé, esa canción lo acompañará por el resto de su vida, no solamente se la van a cantar en su nacimiento, matrimonio o en momentos de felicidad sino también cuando tenga conductas inapropiadas como robar o portarse mal; al final, el objetivo de que le acompañe una canción es crearle una identificación que va a recordar durante toda la vida cuando esté sonando o no en su propia frecuencia.

 

En este orden de ideas, nos preguntamos: ¿Quién no ha cantado alguna vez en su vida?, y es que la música no fue creada solamente para cautivar al oído, sino que también es la que nos ayuda a expresar nuestras emociones y sentimientos, liberar al alma, la mente y el corazón, y es por ello que el cantautor tiene razón al decir: “Es la musa que te invita…”; la música nos incita a cantarla, en otras palabras, mientras que Bocelli “vive por la música”, para los que no cantamos pero si la oímos “vivimos con la música”, es decir, la hacemos un hábito.

La música nos ayuda a manifestarnos y drenar energía

Sin embargo, a pesar de que no poseamos una voz melodiosa, nos convertimos en “cantantes de ducha”, porque alguna vez en nuestras vidas hemos cantando ya sea por diferentes motivos o circunstancias, algunas veces ni siquiera nos damos cuenta que lo hacemos, porque lo volvemos tan cotidiano que es innato, como el aire que respiramos; cantamos al bañarnos, para arrullar a un bebé, el himno nacional, dentro de un carro, en un concierto, en la iglesia, la música de los comerciales o publicidad, el de las tradiciones a la cultura y por supuesto al bailar. También cantamos por tristeza, despecho, felicidad o rabia; nuestra intención no es cautivar a alguien con la voz, sino simplemente manifestarnos y drenar energía.

 

En resumidas cuentas, el cantar, es un hábito muy bonito y significativo, saludable; y el que no se considera un “cantante de ducha”, debería serlo, porque es allí donde se erradican las penas, la nostalgia, y la depresión. Y como dice la letra de la canción “Gracias por la música” del famoso grupo sueco de música pop, ABBA, debemos “dar las gracias a las canciones que transmiten emociones, por lo que hacen sentir, admitir que con la música vale vivir”.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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