Practicar Yoga

Practicar Yoga: hábito de bienestar para el cuerpo y la mente

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Toda práctica espiritual está indisolublemente ligada a un conocimiento iniciático. La verdadera aprehensión de lo sagrado no se encuentra expuesta en su desnudez a la intemperie. La sabiduría profunda del espíritu, por lo general, se encuentra velada para los ojos que solo atienden a lo aparente y deciden permanecer en la superficie de su vida. Quizás teman ahogarse de sumergirse mucho.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Creo que gran parte del milagro de haber nacido humano, y ligado a esto, el hecho de poseer una mente consciente de su posibilidad pensante, radica en la oportunidad de poder indagar sobre nuestra propia vida. La pregunta por la razón de vivir o la búsqueda de la realización de la propia y verdadera naturaleza, ha sido una ancestral inquietud humana.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][prkwp_spacer size=”10″][vc_column_text]

El hábito del yoga ofrece la oportunidad de experimentar las posibilidades de cuerpo y mente

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Sin embargo, nuestra sociedad occidental nos ha inculcado la necesidad de vivir en el afuera y hemos heredado del cristianismo medieval la concepción de la introspección como algo sacrílego y herético. Y aunque la visión que se tiene de esto en los corrientes días no es tan ortodoxa, seguimos flotando en la superficie sin querer conocer el océano. Nuestro propio océano.

 

La práctica del Yoga se ha convertido en uno de mis hábitos para profundizar en esta experiencia humana. Mediante esta danza se busca develar lo verdadero de lo aparente; de lo manifiesto en el plano de lo sensible como ilusión, para así experimentar la naturaleza inmutable del ser. Los hindúes lo llaman ātman, el testigo. Y digo danza refiriéndome al yoga físico o Hatha Yoga, una entre variadas ramas de Yoga, las cuales, a pesar de recorrer sendas distintas, buscan todas conducir a este mismo objetivo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]En el Hatha Yoga se emplea el cuerpo físico como un vehículo, como un medio a través del cual la divinidad se manifiesta. Sin embargo, en el camino de su popularización, la práctica se ha trivializado. Esto ha resultado en que uno de los síntomas del Yoga como es el desarrollo de condiciones físicas óptimas, se ha tomado como la causa y razón de su ejercicio, desplazando a un segundo plano la espiritualidad.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Como se ha escuchado decir en múltiples oportunidades, Yoga significa Unión. ¿Pero unión con qué? Precisamente se trata de encontrar ese espacio interior de comunión fraterna con la divinidad, de la cual se es parte. El Hatha Yoga hace énfasis en realizar una conexión durante la práctica con el sentir, debido a que es precisamente mediante las sensaciones que podemos acceder a la experimentación de la realidad del momento, no mediante la mente. Al conectarse con las sensaciones, el practicante se funde en el ahora, haciendo énfasis en la atención y en la concentración para vaciar la mente de contenido y dejarse llevar por el rito. Esto no significa que el Yoga desplace la reflexión. El Jnaña Yoga, por ejemplo, hace especial hincapié en el discernimiento.

Practique Yoga investigándose a sí mismo, no para fortalecer su ego sino para disolverlo.

Digo que este hábito se ha convertido en mi danza porque en ella todos los movimientos están orquestados de tal manera que se rinde un culto atávico a la Trimurti, la divinidad personificada en Brahma, Vishnú y  Shiva, esto es, la creación, la conservación y la destrucción del universo. En el fluir de cada asana  o postura se evidencia que lo que importa no es la meta sino también el recorrido. Se honra a Brahma cuando se comienza a formar el asana, a Vishnú cuando se le mantiene y a Shiva cuando se pasa al siguiente.

 

El hábito del yoga ofrece la oportunidad de experimentar las posibilidades de cuerpo y mente. Mediante la indagación en cada postura, se observa cómo se van flexibilizando ambos en una actividad que da bienestar tanto físico como espiritual. Practique Yoga investigándose a sí mismo, no para fortalecer su ego sino para disolverlo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.