Cuidar el lenguaje

¿Qué ocurre cuando nos habituamos a descuidar nuestro lenguaje?

[vc_row][vc_column width=”1/1″][bquote author=”José Martí” prk_in=”La lengua es jinete del pensamiento y no su caballo.” type=”plain”][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]El lenguaje es un sistema de símbolos que permite la comunicación entre dos o más seres vivos, bien sea a través de un medio oral, escrito, visual, corporal, de señas o gestos, etc. La lengua constituye, nada más y nada menos, que la base de toda la cultura humana, es el pilar sobre el cual se construyen nuestras sociedades.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]La cultura, a grosso modo, es el conjunto de costumbres que caracterizan a una sociedad, es decir, la costumbre de un solo hombre no basta para hacer cultura, por lo tanto es necesario que exista comunicación entre un grupo de personas para que un conjunto de costumbres pueda expandirse y, de esa manera, dar lugar a la conformación de una sociedad propiamente dicha. Sin lenguaje no hay comunicación, sin comunicación no hay cultura y sin cultura no hay sociedad.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]¿Qué ocurre entonces con las sociedades de hoy en día? Esas que están tan acostumbradas a desatender el lenguaje, a desvalorizarlo, subestimarlo, dañarlo e incluso pasarle por encima. ¿Qué consecuencias puede traer el descuido de la lengua y el olvido de su vital importancia? Rafael Cadenas, el muy reconocido poeta y ensayista venezolano, en su ensayo “Entorno al lenguaje”, con gran elocuencia previene al lector sobre las consecuencias que pueden acaecer sobre aquel que se habitúa a descuidar su lengua:[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/4″][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

El desconocimiento de su lengua lo limita como ser humano en todo sentido. Lo traba; le impide pensar, dado que sin lenguaje esta función se torna imposible; lo priva de la herencia cultural de la humanidad y especialmente la que pertenece a su ámbito lingüístico; lo convierte en presa de embaucadores, pues la ignorancia lo torna inerme ante ellos y no lo deja detectar la mentira en el lenguaje; lo transforma fácilmente en hombre masa, ya que una conciencia del lenguaje es una de las mejores defensas frente a las fuerzas que presionan contra la individualidad. ¿Para qué seguir enumerando limitaciones? Sería nunca acabar. Ya se sabe que la lengua es como el armazón de toda cultura.

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/4″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]El lenguaje no es solo la manera que tenemos de comunicarnos, sino también la manera en que pensamos, nos expresamos, nos desenvolvemos, nos defendemos, la manera en qué nos formamos cómo persona, así como también es el medio que nos pone en contacto con la historia y nuestros antecesores. El propio Cadenas, en el ensayo mencionado anteriormente, acota que, en gran medida, el hombre está hecho de lenguaje, y es la lengua la que, acaso, nos devela más datos que cualquier otro rasgo sobre una persona, porque conocemos a las personas por su manera de hablar y expresarse. Incluso, el lenguaje es, en muchos casos, la primera impresión que tenemos de una persona.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Cuando descuidamos nuestro lenguaje también nos descuidamos a nosotros mismos, perdemos facultades vitales que son necesarias para un próspero desenvolvimiento, no solo como personas, sino también dentro de la sociedad de la que somos parte. Conocer nuestra lengua es pensar y expresarnos mejor, formarnos mejor como ciudadanos y como seres humanos cultos. Entonces, propongo que, de ahora en adelante, procuremos adquirir el hábito de respetar, cuidar, cultivar nuestro lenguaje e incentivar a otros a hacer lo mismo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]