La comunicación: un hábito poderoso en el amor

Existen infinidad de poetas y filósofos que han constituido su propia definición de amor por lo abstracto y complejo del tema, resulta difícil precisar una definición que englobe cada una de las diferentes concepciones que se le ha dado al término con el paso del tiempo.

 

Por ejemplo para Empedócles, el primer filósofo en utilizar el término “amor”, este significaba la unión de los elementos del universo, siendo visualizados como motores fundamentales y destacados del mundo, en otras palabras, Empedócles contemplaba  al amor como el hilo conductor capaz de guiar a las personas. Su visión era contraria a la que expresó Platón posteriormente, ya que para éste filósofo el amor tuvo un alcance más central y complicado, describiéndolo como una locura, un poderoso Dios. Además lo clasificó en tres clases de amor: el del cuerpo, el del alma y una mezcla entre ambos.

Por otra parte, Sigmund Freud sostiene que cuando nos enamoramos es el “Ello” el que dice que esa persona que nos gusta nos produce un placer totalmente singular, siendo esto un impulso casi animal. A partir de allí, el “Yo” comienza a trabajar para conseguir atraer a esa persona que nos gusta, mientras que el “Superello” debe dar su visto bueno. Para ejemplificar lo expuesto anteriormente se puede suponer que si llegásemos, por algún motivo inmoral, amar a esa persona que nos gusta (nuestro primo o una mujer casada) el superello se opondría a esa relación.

En la cotidianidad, el amor está asociado de manera directa con el amor romántico. No obstante, éste también puede ser aplicado en otro tipo de relaciones interpersonales como el amor familiar, el amor a Dios o incluso el amor platónico. Sin embargo, en esta oportunidad la idea es profundizar solo en el amor de pareja y en los hábitos que pueden de una u otra manera enriquecer o afectar dicha relación.

El amor está asociado de manera directa con el amor romántico

Cuando una relación de pareja comienza, ambas personas entran en un estado de éxtasis y embeleso, tanto así que los defectos que posee el otro son observados como secundarios y llevaderos, incluso en muchos casos pueden resultar hasta atractivos. A pesar de ello, una vez superada la fase de enamoramiento se comienza a consolidar la verdadera relación de pareja, en esta fase la pareja comienza a crear ciertos hábitos, algunos positivos y otros altamente negativos.

En ese mismo orden de ideas, el doctor Maxwell Maltz afirma que un hábito se crea en un tiempo mínimo de 21 días, afirmando además que uno de los hábitos más comunes e irremediables en una relación de pareja, es la falta de comunicación entre las partes. Hombres y mujeres tienen un modo de comunicarse distinto, mientras que para las mujeres una relación funciona si ambas partes hablan de lo que les pasa, para los hombres el tener tanto diálogo puede llegar a colmar su paciencia. Sin embargo, el problema reside en suponer que nos estamos expresando con claridad y las personas, independientemente de su género, tienden a ofuscarse cuando su pareja responde de una manera distinta a la que se espera.

Otro de los factores que contribuye a la mala comunicación es la “suposición”, en ocasiones nos resulta difícil hablar de ciertos temas porque nos provocan malestar, enojo, tristeza, etc. En estos casos tendemos a insinuar o hablar en clave esperando que nuestra pareja interprete nuestras palabras con el significado que nosotros queremos, olvidándonos por completo que  no posee el poder de telequinesis.

Tendemos a insinuar o hablar en clave

En fin, la idea es saber cómo y cuándo expresar su punto de vista. Tratar de llegar a acuerdos, estableciendo criterios mutuos que permitan la comunicación eficaz entre los implicados. Recuerde que así mismo como a usted le gusta ser comprendido, al otro también.

 

El hábito de la comunicación entre parejas, es una herramienta poderosa capaz de crear un clima de confianza y armonía. Aprópiese de ésta para lograr el éxito en su relación.

Tener una buena autoestima debe ser un hábito

Cada ser humano durante su formación y crecimiento va construyendo su propio y único camino en la vida, esto implica que cada uno de nosotros poseemos un conjunto de características que nos distinguen a unos de los otros. Cuando crecemos vamos atravesando etapas versátiles y nos podemos dar cuenta que nuestra mente y corazón comienzan a tener una leve rivalidad, la cual hace que valoremos personalmente parte de nuestros rasgos espirituales, corporales e incluso intelectuales. Al hablar de nuestra valoración estamos hablando de autoestima.

 

En ocasiones solemos quedarnos estancados en ciertas circunstancias y experiencias vividas que tomaron cabida en nuestras vidas de forma negativa, para poder avanzar debemos dejar nuestro pasado en paz.

 

Mi consejo para avanzar y mejorar nuestra autoestima es tener los siguientes hábitos:

Distráete: sal, disfruta y observa tú alrededor, llénate de aire fresco.

Motívate: se positiva/o, crea cada día futuros éxitos y siempre proponte más.

Perdona: despídete de esos recuerdos y esos posibles errores, no te culpes, porque todo sucede con un propósito. Esto muchas veces toma su tiempo por ello si debes gritar y llorar, ¡hazlo y desahógate!

Mente positiva: este creo que es uno de los puntos más importantes, Atraes lo que piensas por ende piensa en grande y con mente positiva.

Otra cosa que nos impide avanzar es nuestro entorno, muchas veces hay amistades que son tóxicas y en vez de enriquecernos en muchos aspectos lo que hacen es contaminarnos y eso va de la mano con bajar nuestra autoestima. Aquí los mejores hábitos que debes optar por tener:

 

Confía: tu opinión es la que cuenta, pero esto no significa que siempre vas a tener la razón, aquí te pido que aprendas a discernir lo que te quiero decir. Todo lo que te propongas si tú lo deseas lo vas a lograr, a esto me refiero, sin importar lo que los demás digan.

Aléjate de la gente tóxica: aunque estas personas sean las que siempre se encuentren a tu alrededor, no son amistades productivas, ni siquiera se pueden llamar amistades, porque si lo que hacen es contaminarte no desean tu bienestar.

Quiérete: anímate, haz tiempo para ti, un cariño ya sea físico: ejercitando; intelectual: leyendo; o espiritual: conectándote con Dios. Enriquece tus ánimos.

Agradece: por tu vida y lo que te acontece, porque todo deja una experiencia.

 

¿Por qué es importante tener el hábito de quererse a uno mismo o de tener una buena autoestima?

La buena autoestima te llevará a una superación personal

Primero que nada la naturaleza del ser humano es recíproca, al nosotros estar en negación propia automáticamente entramos en negación a todo tipo de afecto que provenga del exterior. Al comenzar a aceptarte tal cual eres y enriquecerte personalmente vas a notar que todo se transforma a favor de tu bienestar. Si deseas un cambio debes dar la iniciativa, la efectividad de esto proviene de nuestro interior.

 

La buena autoestima te llevará a una superación personal, solo ten la disposición y tendrás infinitas posibilidades para vivir la vida que desees. Las únicas limitaciones que tienes son las que tú mismo te impones. El amor, la felicidad y la abundancia pueden ser parte de tu vida, si así lo decides.

 

¡Cambia el camino de tu vida, tú tienes el volante!

Un buen hábito: el juego previo.

Como es claramente conocido, los hábitos son aquellas conductas que caracterizan a cualquier sujeto visto desde la individualidad, así como también, el hombre en interacción con los demás. Dícese esto como patrones de comportamiento repetidos durante un período de tiempo o, quizás, patrones de conducta marcados a lo largo de toda nuestra vida.

 

Evidentemente estos hábitos han de repercutir o proyectarse en el camino de un individuo en forma de ganancia o de pérdida, según sea el caso de esta rutina.

Ahora bien, el preámbulo desde un enfoque general procede de un vocablo latino llamado praeambŭlus, el cual hace referencia a aquello que “se sitúa delante”. En este sentido, el preámbulo en el encuentro sexual será ese juego previo o de calentamiento que los individuos realizamos para elevar el deseo de nuestra pareja y el de nosotros mismos; es un intercambio infinito de sensaciones y estímulos previos, producto del apetito carnal por el otro.

El preámbulo es un intercambio infinito de sensaciones y estímulos previos, producto del apetito carnal por el otro.

Por otra parte, y haciendo mención a un poquito de historia, Epicuro fue un personaje de la antigua Grecia considerado como el mayor representante en defensa de los placeres del hombre. El hedonismo de Epicuro se entendía como aquella búsqueda infinita de goces, entre los cuales se encontraba el placer carnal o sexual. Apoyaba firmemente la teoría de que estos llamados placeres del cuerpo, tenían que ser estrictamente considerados como un hábito, puesto que generaban un estado de bienestar, el cual le dotaba a aquel individuo el equilibrio en su vida. 

 

En relación a esto, el preámbulo en el encuentro sexual ha de suponerse como pieza clave y elemental en el desarrollo del proceso en cuestión, puesto que éste determinará el camino hacia el triunfo o fracaso de una relación de pareja, si aceptamos el hecho de que el sexo es indudablemente una de las bases fundamentales de la misma.

Explote al máximo esa capacidad infinita de creación que como ser humano posee

Llegado a este punto, es pertinente hacerse las siguientes preguntas para evaluarnos como amantes: ¿Cómo complazco a mi pareja?, ¿Qué le gusta?, ¿Cuáles son sus intereses referidos a este encuentro?, ¿Le gustará como le abordo? ¿Estaré realmente pensando en ella o él, o quizás estaré situándome en un papel de individualismo y egoísmo?.

Seguido a esto, es cuando usted debe armarse con el arsenal de la creatividad y los juegos. El chocolate, las frutas, un masaje corporal, el juego de roles, cremas y hasta los aromas podrían brindarle un encuentro efectivo con su pareja. Tenga el hábito de complacerle, de hacerle entender a esa persona que es importante en su vida y por eso, previo al hecho, usted entrega lo mejor de sí para generar un ambiente cálido y confortable. Haga de ese juego previo una experiencia divertida, interesante, explote al máximo esa capacidad infinita de creación que como ser humano posee.

 

Es importante tomar en cuenta que aunado a este preámbulo, otro factor que influye verdaderamente en el éxito de su relación, es la comunicación efectiva con su par, ya que sin la adecuada conexión podríamos caer en el abismo de la rutina, del automatismo sexual y llegar inevitablemente a la ruptura y separación.

El juego previo debe ir de la mano de la comunicación efectiva con su par

El hábito de este juego previo, aviva el romanticismo en ambas partes y seguramente usted disfrutará de una maravillosa experiencia al lado de su ser amado. Recuerde que la combinación de respeto, conocimiento del otro, la comunicación y un buen sexo, es la llave maestra que le permitirá mantener viva su relación.       

Complacer a los demás para sentirnos queridos se vuelve un hábito

Desde que  salimos del vientre de nuestras madres somos dependientes de otros para sobrevivir. Nacemos como seres dependientes. Venimos al mundo como pequeños seres indefensos que necesitan ser alimentados y cuidados por otros. Poco a poco nos vamos desprendiendo de nuestras dependencias a medida que pasa el tiempo. Comenzamos a crecer y convertimos en adultos. Sin embargo, hay vínculos que nos rehusamos a dejar atrás. Nos cuesta trabajo sentirnos libres y felices por nuestra propia cuenta. Estos vínculos que nos mantienen atados van desde complacer a nuestras familias y amigos hasta complacer y aguantar todo tipo de maltratos de nuestra pareja. Complacer a los demás para sentirnos queridos se vuelve un hábito.

Muchas veces dejamos que el amor a nuestra familia o pareja nos sobrepasen, dejamos que este amor que se basa en estar acompañados nos exceda. Dejamos que nuestra felicidad dependa de los demás. Nos olvidamos de amarnos a nosotros mismos y olvidamos dedicarnos a  nosotros. Nuestra vida se convierte en lo que somos cuando estamos con otras personas, ya que sin ellas nos sentimos vacíos. A veces, esto nos absorbe hasta el punto de estar deprimidos cuando nos encontramos solos y en algunos casos es necesario ir a terapia con un especialista. El apego excesivo puede ser un hábito que nos lleve a una muy profunda depresión.

En el equilibrio está el secreto de la felicidad.

 

Amémonos primero a nosotros y luego a los demás.

Mantener el equilibrio apropiado en nuestras vidas puede ser una tarea sumamente complicada. Sin embargo, no es imposible. Nuestra naturaleza nos hace querer interactuar con otras personas, queremos desesperadamente sentirnos amados y sentir que no estamos solos. Todo esto es normal en el ser humano. Pero, debemos ser cuidadosos y no dejar que el amar a los demás por encima de nosotros mismos se convierta en un hábito. Hay quienes están tan hundidos en este hábito de dependencia a sus parejas y familia, que cuando se encuentran solos entran en depresión. Los casos más comunes, aunque no los únicos,  suelen ser el apego de los hombres a sus madres y de las mujeres con sus parejas.

 

En el equilibrio está el secreto de la felicidad. Amemos, compartamos, riamos, interactuemos y seamos felices con el cariño de nuestras familias y parejas, pero, no en exceso. Amémonos primero a nosotros y luego a los demás. Quien no se ama y valora a sí mismo no podrá saber jamás como se siente el verdadero amor, en cambio, tendrá dependencias toda su vida. Amemos con mesura. Debemos dejar de ver a la soledad como nuestra enemiga. Estar solo puede ayudarnos a reencontrarnos con nosotros mismos, a conocernos y a amarnos por quienes somos.

… que se vuelva un hábito ser feliz

Vivimos en un planeta con más de siete mil millones de habitantes y aun así podemos llegar a sentirnos solos. En esos momentos de soledad debes recordar que te tienes a ti mismo, y que eres una persona valiosa y llena de virtudes. Amemos, pero no pongamos nuestra felicidad en manos que no nos pertenecen. Somos los únicos capaces de hacernos felices, que se vuelva un hábito ser feliz. Somos lo que queremos ser y no quienes quieren que seamos. Todo en exceso nos daña, incluso, el amor o lo que creemos es amor.

Esclavos de nuestros hábitos

Inquietud, angustia y temor. Estos son solo algunos de los principales síntomas causados por la ansiedad. Y bien, actualmente, ¿Quién no se siente atacado por este estado emocional llamado ansiedad? Vivimos a diario de un lado a otro, algunos presionados por su formación académica y otros por la vida laboral. Como seres humanos compartimos una misma preocupación: tener tiempo libre. Estamos siempre a la espera del mañana, del fin de semana o de las vacaciones para lograr un pequeño respiro. Poco a poco estos estados de estrés continuos que conforman nuestro día a día, nos conducen a estados de ansiedad que pueden ir desde sentir angustia hasta sentir que podemos morir en cualquier momento.

La ansiedad, no es más que un estado emocional que nos hace perseguir el mañana, olvidando así nuestro más preciado momento: el presente. Además de los hábitos cotidianos, entre ellos el trabajo y los estudios, las redes sociales también constituyen un gran factor para incrementar este estado emocional. En la actualidad, la mayoría de los seres humanos compartimos adicciones en cuanto a teléfonos, computadores y televisión. Hemos convertido a las redes sociales en hábitos que constituyen nuestro tiempo libre. Pero, en realidad, si dedicamos todo nuestro tiempo libre a las redes sociales y aparatos electrónicos ¿Cuándo tenemos tiempo para nosotros?

Como seres humanos compartimos una misma preocupación: tener tiempo libre

Somos esclavos de hábitos dañinos. Muchos nos preguntamos ¿Cuál es la solución? Pues, la solución se encuentra en cada uno de nosotros. A pesar de que los fármacos con una prescripción psiquiátrica pueden llegar a ser de mucha ayuda, lo mejor es mejorarlo paso a paso. Algunos de los pasos más importantes para mejorar esta condición son: tomar en cuenta que el presente forma parte de nuestra vida y que el futuro siempre se encontrará lejos, dedicar unos minutos del día para sí mismo, bien sea con ejercicios, lecturas o con pequeños viajes planeados.

La solución está en nuestras manos

Se estima que una de las herramientas más efectivas para controlar la ansiedad es el amor. Dedicarse a la pareja, e incluso, tener relaciones sexuales disminuye la ansiedad causada por nuestros hábitos. Y para aquellos que formamos partes de la comunidad solitaria no se preocupen, porque también la dedicación a la familia o un respiro con nuestros amigos puede ayudar a relajarnos.

 

La solución está en nuestras manos. Detenernos  un minuto y contemplar el presente con la dicha de estar vivos disfrutando un momento más junto a las personas que amamos, mejorará cualquier situación de ansiedad.