Hábitos para subir tu autoestima

Algunos días son buenos, otros no tanto. Hay días en los que nos sentimos mal con nosotros mismos y no encontramos nada que nos haga sentir cómodos, principalmente porque nuestra mente no está coordinada con nuestro cuerpo y quisiéramos ser algo que no somos.

Ese concepto que tenemos de nosotros mismos se llama autoestima. Como su nombre lo dice, es la estima que sentimos por nosotros, algunas veces mucha y otras veces poca. Es ese conjunto de percepciones, opiniones y sentimientos que poseemos sobre todos nuestros rasgos físicos y mentales, es decir, nuestras actitudes, creencias, ideas y conocimientos.

Actualmente, el mundo que nos rodea es muy exigente, y aunque tengamos una idea positiva de nosotros, la presión social puede hacer que esa percepción cambie tan rápido como canta un gallo. Las modas hacen que cambiemos constantemente nuestra forma de pensar y actuar, tratando de encajar en una sociedad a la que verdaderamente no le importa como luzcamos.

Por esa razón, debemos tomar las riendas de nuestra vida y querernos tal cual somos. Con esa actitud no habrá nadie que pueda lograr bajarnos la autoestima hasta volvernos seres indefensos que sucumben ante cualquier comentario negativo de otros.

Dicho esto, les dejo algunos hábitos que los ayudarán a subir su autoestima:

¡Empodérate! Cree en ti mismo

Todos poseemos capacidades únicas que nos hacen valiosos para la sociedad. Cada uno de nosotros vino a este mundo a jugar un rol muy importante, y si no crees en ti no podrás aportar al mundo esas cosas tan valiosas que solo tú sabes hacer.

No te compares con nadie

Está bien que tomemos a otras personas como modelos a seguir porque nos inspiran, pero eso no quiere decir que debes compararte con ellas. Así nunca lograrás tus metas porque simplemente querrás ser alguien que no eres, ni serás. Esas mismas personas con las que te comparas no son un dechado de virtudes, también tienen defectos como tú, así que solo sigue su ejemplo pero jamás te compares con ellas o sentirás una frustración constante.

Cuida tu mente y tu cuerpo

Haz deporte y come sano, pero date tus gustos de vez en cuando. Cuando hacemos ejercicio el cuerpo se llena de energía positiva y nos sentimos bien con nosotros mismos. Además, te ayudará a mejorar tu aspecto físico, lo que de seguro aumentará tu autoestima. Pero no olvides tu mente. Lee, ve al cine, ejercita tu mente también y verás como con este hábito ampliarás tu mente y comenzarás a comprender muchas cosas que antes no entendías.

Haz afirmaciones positivas todos los días

Repítete a ti mismo una frase amable sobre tu físico o tus buenos sentimientos. También rememora cada vez que puedas todos los logros que has alcanzado a lo largo de tu vida. Con esto siempre tendrás en mente que eres una persona capaz de conseguir lo que te propongas; eso sí, que el cumplimiento de tus metas no signifique una desventaja para quienes te rodean, recuerda que una buena relación con tu entorno también forma parte de tu salud física y mental.

Los hábitos más comunes de la mujer al vestir

Al crecer siempre estuvo presente una voz materna que se encargaba de nuestro vestuario y combinaciones, por eso al alcanzar la madurez nos sentimos emocionados de poder tomar nuestras propias decisiones, comprar la ropa que más nos gusta y crear desde allí un estilo único. Así como en el mundo existen diferentes estándares de belleza, entre las mujeres reconocemos que existen hábitos parecidos al momento de vestir, por eso muchas pueden sentirse identificadas con esta lista sobre nuestras costumbres más comunes.

Vestirnos para otros

Aunque nos arreglamos para sentirnos bien con nosotras mismas, somos conscientes de que otros van a observarnos, por eso somos muy cuidadosas al escoger cada prenda y accesorio.

Escoger prendas prácticas

De nada sirve un vestuario lleno de ropa, calzado y accesorios si estos no pueden combinarse en un increíble atuendo. Las mujeres tenemos este hábito como si fuera una regla que debemos respetar al momento de comprar cualquier prenda.

Conseguir combinaciones increíbles con pocas piezas

Tarjetas de crédito o piezas de marca no son un obstáculo para lograr combinaciones únicas y atractivas. La creatividad es parte de nosotras y como administradoras naturales poseemos la capacidad  de lograr muchas combinaciones con pocas piezas.

Visitar varios locales antes de escoger una prenda

Realizar una compra es una decisión importante, por eso nos gusta conocer todas las opciones, ya que al final esperamos que nuestra inversión sea recompensada con una pieza  capaz de combinarse con otras de nuestro vestuario.

Mantener un seguimiento a las últimas tendencias de la moda

Cuando se trata de tendencias las mujeres se dividen en dos grupos: uno al cual no le importa y prefiere la individualidad de su personalidad y otro que le hace seguimiento a los colores, formas y texturas que se están usando para cada temporada y de esa forma deciden que es momento de adquirir una nueva prenda.

Apegarnos a un color o prenda favorita

La jerarquía también existe dentro de nuestros cajones. Siempre habrá una pieza o color del cual no deseamos separarnos, y si bien apegarse a una prenda no es malo, debemos darle descanso a nuestra ropa si queremos que ésta dure.

Destacar la parte de nuestro cuerpo que más nos gusta

Las mujeres seguras consigo mismas disfrutan destacando la parte de su cuerpo que más les gusta, olvidando sus complejos y haciendo que estos pasen desapercibidos para los demás. Porque una mujer con confianza luce siempre más radiante.

Escoger con mucho cuidado nuestra ropa interior

La ropa íntima es importante aunque esta no se muestre, esto nos permite sentirnos sexys y estar preparadas ante cualquier situación inesperada.

Cambiarnos varias veces antes de salir

Vanidosas o no es importante sentirnos a gusto con lo que vestimos, incluso si eso implica cambiarnos varias veces, desordenar todo nuestro closet, llegar un poco tarde o rehacer completamente nuestro maquillaje. De esa forma estaremos de buen humor durante el día.

Comprar algo que posiblemente usaremos una sola vez

Las ocasiones especiales siempre están a la vuelta de la esquina: una boda o un evento importante es parte de la vida cotidiana. Por eso, podemos darnos el lujo de elegir una prenda o calzado que tal vez usemos una o dos veces en nuestra vida; porque antes muertas que repetitivas.

No debemos olvidar que cada individuo es un ser complejo con sus propias impresiones, y que éstos no están definidos por lo que visten o por cómo se combinan la ropa. Usemos estos hábitos para reflexionar sobre nuestras costumbres al momento de arreglarnos, en especial,  porque no podemos llegar tarde cada vez que la cartera no combine con los zapatos. Es necesario que definamos nuestras prioridades y organicemos los guardarropas para ser más productivas sin sacrificar nuestro estilo.

Correr: un hábito satisfactorio y beneficioso

Corres, corres hasta que sientas que tus pulmones se inflan, tus piernas te ardan y que tu respiración se vuelva forzada. Corres porque sabes que hay alguien esperándote en la meta y eso te motiva a seguir aun cuando el cansancio parece que vaya a quebrar tu voluntad.

Eso es lo que siente cualquier persona cuando corre su primera carrera de 10 kilómetros -10k acepción popular- no importa que tan bien hayas hecho el entrenamiento para la carrera, o que tus zapatos sean los últimos que sacó el mercado. Experimentarás cada uno de estos síntomas al llegar al kilómetro cinco o seis. Se mueve dentro de ti, las ganas de seguir aunque duela.

Hiciste todo lo que tenías que hacer, cuidaste tu alimentación y comiste sano durante meses. Compraste la ropa adecuada y los zapatos de deporte que se ajustan mejor a tus pies. Te iniciaste en el mundo de un corredor, dando tus primeros pasos de bebé, adquiriendo de a poco el hábito extraordinario de que correr; que más que físico, es algo mental y espiritual.

 

Ves a las personas de apoyo de la carrera con botellas de agua para dártelas mientras corres, a la gente gritando palabras de aliento, escuchando cuanto falta para terminar. Sigues corriendo con la certeza que terminaras, estás seguro de ello. Ves la meta de lejos y se activa un impulso dentro de ti, esa fuerza que estabas guardando para el final. Sabes que lo has logrado, y de repente sientes el ambiente que te rodea: es felicidad en estado puro.

Para correr solo necesitas buena voluntad y ganas de lograr cambios en tu vida

Es un hábito que se convierte en una adicción deportiva muy satisfactoria y beneficiosa para la persona que lo practique. El único requisito indispensable para correr es la buena voluntad y ganas de lograr cambios en tu vida.

Correr es un modo de escape, drenas todas las malas vibras y te concentras solo en cada paso que das, en tu respiración y los latidos de tu corazón bombeando sangre a mil por hora. Es una de las sensaciones mas dichosas que existe. Cabe acotar que correr es uno de los mejores ejercicios cardiovasculares que hay, quemas una cantidad considerable de calorías con solo correr 30 minutos al día.

 

Además de estar en forma, unos de los tantos beneficios que conlleva el correr son: duermes mejor por las noches, se estimula y acelera el sistema digestivo, fortalece nuestros pulmones y el sistema inmunológico. Correr o hacer cualquier tipo de deporte te da conciencia deportiva y un hábito para el resto de tu vida.

 

Si correr es lo tuyo, podrás no solo saber que realizas un ejercicio sano para tu cuerpo y mente, sino que iras sumando kilómetros y experiencias únicas en la vida. Se un corredor de primera, siempre busca ser mejor que el día anterior, motívate a comer kilómetros sin parar.