La importancia del hábito de descansar

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Es normal que al llegar el fin de semana se tengan las tendencias de ir de fiesta a alguna discoteca o de permanecer hasta tarde frente a la computadora, quizás viendo alguna película o simplemente completando trabajos para un momento libre más en las horas de ocio. Sin embargo, ¿Qué ocurre cuando beber, bailar y no dormir se vuelven un hábito? ¿Es en verdad normal y beneficioso llevar una vida así, por más joven y lleno de energía que uno sea?[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]La respuesta es no, por supuesto. También es contraria a la buena salud el tener habituado el consumo de café y energizantes en general. La mente, al igual que el cuerpo, funcionan de manera óptima sólo a través del respectivo de un respectivo descanso diario, que va más allá de realizar siestas de dos horas o mantener altos niveles de cafeína en la sangre.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][prkwp_spacer size=”20″][vc_column_text]

Colocar un tiempo máximo de trabajo diario es un buen hábito para descansar mejor

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Ahora bien, al saber ya lo malo, hay que señalar los hábitos que son adecuados para una persona sana y, sobretodo, eficiente. En primer lugar, tenemos lo evidente: dormir ocho horas o más, sí es posible. Además, está el mantener una vida física activa, buscarse un hobby que relaje la mente, pasar tiempo en familia o amigos, y alimentarse de forma balanceada. Disminuir el consumo entre semana de alcohol también es una buena idea, junto a colocar un tiempo máximo de trabajo diario.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Hay que destacar que tener los hábitos anteriores no son garantía de tener una vida tranquila, pero ayudan al siguiente paso, que es descansar el alma. Purificar su esencia de las malas vibraciones, utilizando las herramientas que dan las interacciones con otros y uno mismo. En esencia, conversar con amigos y familias de problemas, con un psicólogo o ayuda espiritual. Busca algo en lo que creer, bien sea la ciencia o Buda, pero habituarse a eliminar los pesos del alma tanto como se buscan eliminar los pesos del cuerpo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Sí se tiene algún hábito que esté evitando la asimilación del verdadero descanso, ¡Sea constante! Las mañas son difíciles de quitar cuando se tienen instauradas, pero no es una tarea imposible. Recuerden que con trabajo se puede mover hasta la roca más pesada, y al estar en mejoramiento la vida, no hay sacrificio pequeño ni esfuerzo mínimo que sea inútil. Así que, permitase una nueva vida, una más sana y llena de felicidad.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Mejorando mis hábitos

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Últimamente me han pasado por la cabeza varias actividades para darle un poco de cambio de ritmo a mi rutina diaria. En vez de gastar tanto tiempo en la computadora o en el teléfono, actividades que se habían vuelto hábitos diarios, podría dirigirme a estructura mis horas para aprovechar el máximo las horas del día. Sin embargo, como con todos los malos hábitos, es cuestión de agregar cada día una pizca de arena a la totalidad del esfuerzo que requiere el cambiar una costumbre desarrollada. El modo en que he empezado a desviar mis energías a actividades útiles, se basa más en dejar apagado los aparatos electrónicos durante las horas siguientes a mi despertar, y enfocarme en seguir el horario adecuado para manipularlos como primer paso para avanzar en el día.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Mi madre muchas veces me ha dicho que debo apagar la computadora y el teléfono una hora antes de mi hora normal de dormir y debo admitir que, como todas las madres, tiene mucha razón. Desde que he seguido esta segunda y sencilla regla, el sueño no tarda tanto en llegar, además que me siento refrescada en la mañana por un descanso sin problemas. Es una norma que grandemente recomiendo a todas las personas trabajadoras, a los estudiantes y, en general, a quien desee dar un vuelco a su descansar.

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_empty_space height=”20px”][vc_column_text]

Apagar todo una hora antes de acostarnos y dormir un mínimo de seis horas  son hábitos necesarios para descansar mejor y lograr rendir

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Hablando de los estudiantes, la norma número tres está dedicada especialmente a ellos. Siendo parte de ese grupo necesario en la sociedad, me siento obligada a mencionar que estudiar toda la noche o hasta altas horas de la noche, previo a un examen, es el peor error que se puede cometer. Sobretodo sí es un examen importante, donde tus nervios de por sí se verán presionados por las necesidades de apuntar la máxima nota posible. Según mi experiencia, es requerido el lapso de seis horas mínimas para lograr rendir, además, se ha de dejar de estudiar al menos una hora antes de descansar, para que el cerebro tenga tiempo de procesar los nuevos conocimientos y relajarse. Irse a la cama con un montón de fechas nuevas, fórmulas matemáticas o procedimientos es un hábito que debemos evitar o cambiar.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_empty_space height=”40px”][vc_column_text]

La diversión no puede convertirse en hábitos dañinos que afecten nuestra vida diaria

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Lo mismo se puede aplicar a consumir alimentos y bebidas como el café, el té, dulces o comidas pesadas antes de dormir. Todas y cada una de las comidas mencionadas anteriormente pueden servir para despertarse, o relajar la mente de una actividad especialmente agotadora, pero no es recomendable consumirlos a la mínima excusa sin algún tipo de rutina de ejercicio físico. Es recomendable también tener una hora límite para tomarlos, ya que son los primeros en interferir con un buen sueño.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]No es sencillo cambiar. Lo sé, estoy viviendo en carne propia las dificultades que implican cambiar los malos hábitos por rutinas saludables; pero estoy segura que los resultados excederán los sacrificios. Mi vida mejorará cuando cumpla la regla de actividad física, y he realizado muchos trabajos al retrasar el inicio del uso de los aparatos electrónicos, sobretodo en la mañana. Estoy aprendiendo mi lección: la diversión no puede convertirse en hábitos dañinos que afecten nuestra vida diaria. Estoy aprendiendo a cambiar mis malos hábitos, y me siento contenta de notar mejoras. Te invito a hacerlo también.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]