[vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Los hábitos forman parte de nuestra vida cotidiana. Al hablar de hábitos, lo primero que se nos viene a la cabeza es cepillarse dos veces al día, o tal vez, rápidamente lo relacionemos con algunos malos hábitos, como fumar. Lo cierto es que a lo largo de nuestra vida generamos distintos hábitos acordes a nuestros intereses, necesidades y pasiones.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Realizar ejercicio o practicar algún deporte no sólo es una buena forma de entretenimiento y relajación, además puede ser uno de los hábitos más comunes en el ser humano. Realizamos ejercicio de manera regular como medida para mantener una vida saludable, a la vez que practicamos deportes por pasión al mismo.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

Trabajos cortos y ligeros permitirán a nuestro cuerpo irse acostumbrando a la nueva actividad.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Pero, ¿cómo iniciar en el mundo del ejercicio?. Es muy importante que no nos planteemos grandes metas desde el primer día, sino trabajos cortos y ligeros que le permitan a nuestro cuerpo irse acostumbrando a la nueva actividad. Por ejemplo, podríamos empezar con periodos de 5 a 10 minutos. Poco a poco se debería aumentar la intensidad y la frecuencia de la actividad. Al cabo de unos meses, practicar ejercicio nos resultaría una necesidad que no vamos a querer abandonar.

 

Lo más importante es que elijamos una actividad que nos guste hacer, a la cual nos podamos adaptar físicamente. Si además, realizas ejercicio con un amigo o familiar, podría resultar todavía más divertido y se complicaría abandonar la práctica ya que tendríamos el compromiso con alguien más. Si además variamos nuestra rutina evitaremos aburrirnos con facilidad de la actividad que llevamos a cabo. Por ejemplo, puedes optar por ir un día a correr y el siguiente a montar bicicleta.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

El ejercicio, desde el momento en el que lo ejercemos de manera rutinaria, se vuelve imprescindible y habitual en nuestra vida

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Pero hacer ejercicio es también practicar algún deporte. El deporte te obliga a llevar un entrenamiento regular y genera un compromiso directo contigo mismo y el resto del equipo. Además, la mayoría de los deportes conciben grandes pasiones. Por ejemplo, la pasión por el fútbol la podemos sentir en todos lados.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]No solamente son apasionados por el fútbol aquellos que lo practican con sus amigos o están adscritos a algún equipo, también sentimos esta pasión en los fanáticos que van a cada juego, aquellos que se reúnen con sus amigos y un par de tragos, o también aquellos que miran el partido desde la soledad en sus casas. Esto pasa en todos los deportes, desde el béisbol, el tenis, el fútbol hasta el voleibol o cualquier otro.

 

Realizar cualquiera de estas actividades alrededor de los deportes y el ejercicio también son hábitos –aunque no todas sean igual de saludables-, desde el momento en el que los ejercemos de manera rutinaria, como un ritual sagrado a lo largo de nuestras vidas se convierten en acciones imprescindibles y habituales.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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