Nuestros Hábitos Volar Caminar

Volar implica dejar el hábito de caminar

Una de las características de todo ser humano es que nos encanta tener una zona de confort. Por lo general, creamos una especie de mundo en el que nos sentimos cómodos, como dirían muchos, nos sentimos ¨Como en casa¨. Esta comodidad consiste en tener una casa estable, un mismo círculo de amigos o conocidos, una relación amorosa y un trabajo estable, que en algunos casos se vuelve nuestra vida. Nada de eso está mal. Este es el estilo de vida que solemos llevar.

Sin embargo, hay algo que nos da vuelta en nuestras cabezas, pues, a la mayoría le intriga la idea de conocer el mundo. ¿Y a quién no le gustaría visitar otro país de vez en cuando? La respuesta es simple: a todos les encantaría conocer otro país. La verdadera pregunta es ¿Quién se atrevería a dejar el país y la zona de confort al que está habituado para ir en busca de aventuras y conocimientos alrededor del mundo? En realidad, aunque todos desean viajar, muy pocos se lanzarían a esta aventura.

Nuestro planeta tierra tiene aproximadamente 194 países y nosotros, por lo general, pasamos toda nuestra vida en uno solo (en el que nacemos). ¿Por qué con tantos países la mayoría no logra conocer otro país que no sea su país natal? Esta pregunta podría tener muchas respuestas, si buscamos excusas hay una que se nos viene inmediatamente a la mente: el dinero. Nos decimos a nosotros mismos que no tenemos los recursos, que los tramites son complicados, en algunas ocasiones, nos repetimos que es peligroso. Muchas veces, buscamos amigos con quien planearlos, ahorramos y terminamos por dejarlo para el año siguiente.

No podemos seguir enjaulándonos y seguir caminando al paso de las comodidades. Es hora de volar, de ser libres

En fin, nos ponemos incontables trabas y jamás nos preguntamos ¿Por qué nunca lo llevamos a cabo? El mayor obstáculo para convertirnos en esos aventureros que tanto deseamos ser somos nosotros y nuestro habito de estar siempre en nuestra zona de confort. Nuestro mayor enemigo siempre somos nosotros acompañados, por supuesto, de excusas.

Viajar, en muchas ocasiones, suele ser complicado pero no imposible. Para los que viven en algunos países con restricciones a monedas extrajeras o en aquellos países con crisis económicas fuertes puede ser aún más complicado. Sin embargo, nada es imposible. Volar por el mundo, conocer, aprender y ser libre es algo que no todos tenemos la fuerza de hacer. Nos sentimos atados a nuestras responsabilidades, a nuestras sabrosas comidas, a nuestras familias y sobre todos a  nuestra tierra. No podemos seguir enjaulándonos y seguir caminando al paso de las comodidades. Es hora de volar, de ser libres. Para nuestros sueños no hay qué o quién nos detenga porque tenemos los recursos necesarios: querer, desearlo.

 

Siempre es difícil dejar los hábitos que realizamos día tras día, pero muchas veces, es momento de despedirlos por algún tiempo y vivir lejos de ellos. De esta manera, algún día, cuando seamos mayores podremos mirar atrás y no tener nada que nos haga desear regresar el tiempo. Los sueños están para cumplirse y no para dormirlos. Nuestro país siempre estará esperándonos con los brazos abiertos, conocer más culturas y convivir con otras costumbres abrirá nuestras mentes. Es momento de dejar el hábito de caminar en una misma tierra y volar a conocer otras, porque el mañana siempre estará muy lejos.

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